
Ciudad del Vaticano.- El Papa León XIV advirtió al cuerpo diplomático acreditado delante el Vaticano que el principio posterior a la Segunda Guerra Mundial que prohibía el uso de la fuerza para violar las fronteras nacionales se había erosionado, lo que indica un peligroso regreso a la aniquilamiento como medio para resolver conflictos. Expresó profunda preocupación por el debilidad del multilateralismo y advirtió que la diplomacia basada en el diálogo y el consenso está siendo reemplazada cada vez más por el uso de la fuerza, ya sea por parte de Estados individuales o de grupos aliados.
El pontífice lamentó que la paz ya no se persigue como un correctamente inherente, sino que se impone mediante las armas para afirmar el dominio, una tendencia que, según dijo, socava gravemente el Estado de derecho y la coexistencia pacífica. Recordó que actitudes similares llevaron a la humanidad a la devastación de la Segunda Guerra Mundial y, en última instancia, a la creación de las Naciones Unidas, subrayando que el derecho internacional humanitario no debe estar sujeto a intereses militares o estratégicos.
León XIV incluso enfatizó que el multilateralismo existe para fomentar el diálogo y el entendimiento mutuo, lo que requiere conceptos y jerga compartidos. Citando a San Agustín, reflexionó sobre la ilusión de la aniquilamiento como camino en torno a la paz y advirtió contra las narrativas históricas falsas, el nacionalismo excesivo y el liderazgo político distorsionado. Trazando paralelismos con el presente, el Papa señaló que el mundo se enfrenta una vez más a migraciones masivas, equilibrios geopolíticos cambiantes y una transformación profunda, subrayando que la humanidad vive no sólo en una era de cambio, sino en un seguro cambio de era.
