Santo Domingo— Un estudio de viabilidad ha revelado una cruda sinceridad: el 70% de los delitos menores perseguidos en el Distrito Nacional están directamente relacionados con problemáticas sustancia usar.
Así lo reveló el magistrado Kenia Romerocoordinador de la Tribunales de Instrucción de esta territorio, durante una presentación sobre los avances de un software piloto enfocado en razón restaurativa y terapéutica.
Durante su intervención en el panel “Tratamiento Bajo Posible Supervisión Judicial”, realizado en el ámbito de la Conferencia del Poder Judicial 2026, Romero explicó que este maniquí rebusca variar el sistema tradicional.
En punto del enfoque contradictorio, donde las partes se enfrentan entre sí, se propone un enfoque colaborativo en el que el tribunal supervisa de cerca la recuperación del perceptible.
Una perspectiva humana sobre el conflicto procesal.
El software permite la selección de acusados con narcóticos dependencia bajo estrictos criterios legales y sanitarios.
Según el magistrado, esto facilita una intervención sanitaria que trasciende los tribunales y ofrece una salida a los miles de casos estancados por infracciones menores.
“El objetivo es tener una perspectiva más humana, el juez sigue siendo juez, pero entiende que la persona tiene factores de riesgo y un problema de salud recurrente”, enfatizó Romero, aclarando que el objetivo es blindar el rol jurídico con herramientas médicas.
El maniquí Puerto Rico: Salud pública y ahorros millonarios
El panel contó con la billete del magistrado burócrata de Bayamón, Puerto RicoCarmen Otero, quien destacó que en la vecina isla la razón terapéutica es una política de Estado consagrada en la Constitución.
Otero presentó cifras que invitan a la advertencia económica: el encarcelamiento en Puerto Rico le cuesta al Estado aproximadamente 343 millones de dólares anuales.
Por el contrario, los programas de prevención y tratamiento supervisado no sólo son más económicos, sino que incluso garantizan una rehabilitación ético y social más eficaz.
«En el enfoque terapéutico las partes trabajan en equipo y juntas hacia la recuperación. Si bien el proceso tradicional es contradictorio, este es colaborativo», afirmó el magistrado puertorriqueño.
El consenso entre los jueces fue claro: la razón del futuro debe ser capaz de curar las causas del crimen, y no sólo castigar sus consecuencias.
Un referente regional en innovación
Estas presentaciones se desarrollaron en el ámbito del Proceso Penal Plan de Optimización, eje central de la Conferencia del Poder Judicial 2026.
Este evento posicionó a la República Dominicana como referente en modernización jurídica, reuniendo a 68 expositores internacionales, representantes de 25 países y más de 6.000 participantes en un evento inmersivo de tres días.
