SANTO DOMINGO. Los tiempos han cambiado. Atrás quedaron las predicciones realizadas por Paul, el distinguido pulpo que cautivó al mundo con sus acertados pronósticos durante la Eurocopa de 2008 y la Copa Mundial de 2010. Hoy, los algoritmos de inteligencia químico (IA) y los modelos estadísticos avanzados son los protagonistas en la carrera por anticipar quién levantará el trofeo más codiciado del fútbol mundial.
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A pocas horas del inicio del Mundial en Norteamérica, diversas plataformas tecnológicas, consultoras y especialistas en investigación de datos coinciden en señalar a España, Francia y Argentina como los principales aspirantes al título, aunque existen diferencias según el maniquí utilizado.
Paul, que alcanzó éxito internacional tras resolver 11 de 13 pronósticos en torneos internacionales, realizaba sus predicciones eligiendo entre cajas identificadas con las banderas de las selecciones participantes. Su método, considerado entonces una curiosidad mediática, ha sido reemplazado por sistemas basados en miles de variables, estadísticas históricas y simulaciones computarizadas.
Uno de los investigación más llamativos proviene del matemático germano Joachim Klement, conocido por resolver a los campeones de los Mundiales de 2014, 2018 y 2022. Para esta estampación, sin bloqueo, su envite se inclina por una selección que no figura entre las principales favoritas: Países Bajos.
Por su parte, el categoría mediático estadounidense USA Today utilizó la aparejo Copilot de Microsoft para proyectar el crecimiento del torneo. Según sus cálculos, Francia conquistaría el campeonato tras vencer a Brasil por 3-2 en la final, mientras que España ocuparía el tercer zona.
Las consultas realizadas por la plataforma especializada Decrypt a siete sistemas de inteligencia químico incluso reflejan una tendencia clara: España y Argentina aparecen como las selecciones con mayores posibilidades de alcanzar la delicia.
Modelos como GPT-5.5 de OpenAI, Opus 4.8 Max de Anthropic, Stepfun y Nemotron 3 Ultra de Nvidia favorecen a España, mientras que DeepSeek, MiniMax y Qwen 3.5 sitúan a Argentina en la cima de sus predicciones.
Otro estudio relevante fue realizado por el analista de datos Frank Andrade, quien alimentó el sistema Claude con información de cerca de 50,000 partidos internacionales y aplicó un maniquí de clasificación ELO, similar al utilizado en el ajedrez profesional. Los resultados volvieron a colocar a España como principal candidata al título con un 27 % de probabilidades, seguida por Argentina con un 21 %.
Mientras tanto, la consultora Hubler obtuvo resultados variados dependiendo de la metodología aplicada. Dos de sus modelos señalaron a Francia como campeona, mientras que un tercer sistema basado en simulaciones masivas proyectó a Alemania como ganadora.
Las predicciones incluso coinciden con los investigación de OPTA, una de las compañías de estadísticas deportivas más prestigiosas del mundo. Su superordenador sitúa a España como favorita con un 16.08 % de probabilidades de coronarse campeona, por delante de Francia, Inglaterra y Argentina.
Las casas de apuestas siquiera se apartan demasiado de estas proyecciones. Los mercados británicos colocan a España al frente de las preferencias, seguida por Francia, Inglaterra, Brasil y Argentina.
Aunque la tecnología ofrece herramientas cada vez más sofisticadas para anticipar resultados, la historia del fútbol ha demostrado que los pronósticos son solo una remisión. Como ocurrió en la era de Paul el pulpo, la última palabra seguirá estando en el ámbito de coyuntura cuando el balón comience a rodar.
