Con el dominicano Luis Severino lidiando con cierta rigidez en el mecenas derecho a posteriori de su mejor transigencia de la temporada la semana pasada en Anaheim, los Atléticos confiaban en que unos días adicionales de refrigerio serían suficientes ayer de que volviera a editar.

“Hubo muchas conversaciones y mucho análisis detrás de esto, incluyendo la opinión de Sevy, de que le vendrían bien un par de días más”, dijo el manager Mark Kotsay el martes. “Lanzó una sesión de bullpen el martes y salió bien. Todavía había un poco de rigidez, pero no esperábamos que se perdiera su próxima apertura”.

Retrasado respecto a su turno programado en la rotación del martes, Severino tomó la lomita para el primer placer de la serie contra los Yankees el viernes en Sutter Health Park, pero casi nada trabajó un inning ayer de abandonarse lo que terminó siendo una derrota por 8-2.

Después de permitir cuatro carreras en el primer episodio, Severino observó durante varios segundos alrededor de el dugout de los Atléticos mientras realizaba sus lanzamientos de calentamiento para el segundo inning. Poco a posteriori de ser revisado por el trainer Jeff Collins, abandonó el montículo y regresó al clubhouse. Más tarde, el club informó que dejó el altercado adecuado a molestias en el mecenas derecho.

“Obviamente, cuando aumentas la intensidad y entras en competencia, nunca sabes cómo va a responder el cuerpo”, explicó Kotsay. “Después del primer inning, cuando salió a calentar, sintió que seguía rígido. Simplemente no podía soltarse. Tomamos la decisión de detenerlo”.

Severino explicó que la molestia se localizaba más o menos del tríceps derecho. Había completado sin problemas su sesión de bullpen a principios de semana e incluso se sintió correctamente al día subsiguiente. Sin retención, el viernes la rigidez empeoró con cada propagación.

“Sentí que si seguía lanzando, podía pasar algo peor”, comentó Severino. “Por eso decidí parar”.

La agravación de la detrimento todavía no está clara. El derecho tenía programadas pruebas adicionales para el sábado. Cuando se le preguntó si le preocupaba perderse su próxima transigencia, Severino indicó que su longevo deseo era que el dictamen no revelara un problema de liberal plazo.

“Mi mayor preocupación ni siquiera es la próxima apertura”, dijo Severino. “Lo que me preocupa es encontrar algo que me mantenga fuera por mucho tiempo. Si el peor escenario es perderme una o dos aperturas, estaría feliz con eso”.

Si Severino debe ausentarse, se convertiría en el segundo abridor de los Atléticos que cae contuso esta semana. Aaron Civale, quien había sido el mejor abridor del equipo en el inicio de la campaña, fue colocado en la inventario de lesionados de 15 días el martes, lo que llevó al club a ascender a su prospecto número 3 y número 41 de MLB Pipeline, Gage Jump, para habitar su empleo en la rotación.

Entre las opciones en Triple-A Las Vegas para reemplazar a Severino figuran el prospecto número 12 de la ordenamiento, Kade Morris, por otra parte de lanzadores que ya forman parte del roster de 40 jugadores como Mason Barnett y Joey Estes.

Los Atléticos (27-30) han perdido ahora cuatro juegos consecutivos por primera vez desde que comenzaron la temporada con cuatro derrotas seguidas. Con 12 derrotas en sus últimos 18 encuentros, es inapelable memorar el complicado mayo del año pasado, cuando registraron marca de 7-21 y vieron desvanecerse sus aspiraciones de postemporada tras un abril campeón.

Por ahora, toda la atención está puesta en Severino. Aunque registra efectividad de 4.16 en 12 aperturas y no ha tenido el mejor aparición de campaña, sigue siendo el abridor número uno del equipo y una cámara fundamental en los planes de competir durante esta temporada.

“Durante el año siempre hay altibajos”, expresó Severino. “Mentalmente me siento muy bien. Siento que cuando estoy saludable puedo competir allá afuera. Veremos mañana exactamente qué es lo que tengo. Ojalá no sea nada grave”.