Definitivamente hay que colegir que muchos deportes con amplia bienvenida mundial desde tiempos muy remotos, se han mantenido con mucha fortaleza en el satisfacción popular, por las actuaciones sobresalientes de escasamente, no más de cinco de sus exponentes.
El pugilato está confrontando hoy una especie de cese de esos protagonistas que tenían al diletante a sus pies.
Cassius Clay, George Foreman, Joe Frazier, Ken Norton, Floyd Paterson, Larry Holmes, Oscar Bonavena, Henry Cooper y Sonny Liston, mantuvieron absortos por varias décadas a millones de personas
Hoy, en la categoría de los pesados, es muy probable que pocos conozcan cuáles son los campeones de las diferentes organizaciones.
Otro familia con incidencia una extraordinaria estuvo compuesto por Roberto Durán, Sugar Ray Leonard, Marvin Hagler, Thomas Hearns, Héctor Camacho y Esteban de Jesús, entre otros.
Se puede afirmar sin temor a equívocos que en la hogaño no hay ni por señas, aparece un púgil con las condiciones que tenía esa camada.
Tras la salida de Floyd Mayweather, Manny Pacquiao, Juan Manuel Márquez, Oscar De la Hoya, Marcos Maidana, Shane Mosley, Miguel Cotto, Arturo Gatti y Ricky Hatton, siquiera han surgido peleadores que tengan condiciones similares o parecidas.
El postrer que mantenía a la inclinación con un traumatizado interés entre los aficionados, fue Saúl Canelo Álvarez, pero eso se esfumó “de golpe y porrazo”, tras sel revés frente a Terence Crawford.
En la hogaño, el pugilato si correctamente sigue teniendo millones de seguidores, está falto de que surjan púgiles con excelente calidad, y que tengan la adecuada publicidad y comercialización de las grands cadenas de televisión.
