La indiscutible desaparición de púgiles con liderazgo y destacado protagonismo, ha estado influyendo en forma exponencial en los últimos abriles, como nunca ayer, en una “desmotivación y desaceleración” del lucha profesional cerca de del mundo.

Esa situación, la desaparición de nuevos títulos estelares, ha tenido como respuesta, una revalorización y protagonismo de veteranas figuras que escenificaron combates históricos que todavía impactan entre los aficionados.

Después de la caída del ídolo mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, en presencia de el estadounidense Terence Crawford, quien luego anunció su retiro, se ha venido presentando un panorama aun más sombrío, en cuanto a la presencia de figuras en capacidad de prolongar un rol principal al que los fanáticos le den un fiel seguimiento.

En la ahora, hay muchos púgiles en medra con excelentes condiciones, eso no se puede desmentir, no obstante, la casi totalidad, todavía no genera la suficiente atención y expectativas de los fanáticos, y como consecuencia natural, sus combates en la mayoría de los casos pasan desapercibidos.

Eso hace que las grandes cadenas de televisión, que han sido desde hace décadas, el principal soporte financiero y publicitario de las grandes carteleras, estén muy pasivas con eventos en los que no compiten figuras que tengan seguimiento asegurado de los fanáticos.

Es por ello que, estamos observando como las peleas de viejos “caudillos” como Manny Pacquiao, Floyd Mayweather, Mike Tyson y otros, que fueron figuras de primer nivel, todavía se colocan en primer plano cuando anuncian que regresarán al cuadrilátero.

Así, la “pelea” que anunciaron para setiembre Pacquiao y Floyd, se puede suponer peso a morisqueta, que dejará millones en beneficio.