Madrid.- La UEFA confirmó que ha designado a un inspector de ética y disciplina para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio en el partido Benfica-Real Madrid (0-1), en el que el argentino Gianluca Prestianni supuestamente profirió insultos racistas en torno a el deportista brasileño del Real Madrid Vinicius Júnior.

El organismo, que previamente había anunciado que estudiaba ya el referencia oficial del partido Benfica-Real Madrid, señaló que ofrecerá más información al respecto en su conveniente momento.

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El partido de Lisboa entre Benfica y Real Madrid, correspondiente a la ida del «play-off» de la Liga de Campeones, estuvo interrumpido durante unos ocho minutos porque el árbitro aplicó el protocolo anti racismo luego de que Vinicius le avisara de que Prestianni le había insultado, tras su celebración del único gol del partido.

«Los informes oficiales de los partidos disputados anoche están siendo revisados en estos momentos. Cuando se denuncian hechos, se inician procedimientos y, en caso de que estos den lugar a la imposición de sanciones disciplinarias, estas se anuncian en la página web disciplinaria de la UEFA», explicó sin hacer más comentarios al hacer al respecto.

Además del supuesto incidente racista, la UEFA investigará incluso el extensión de objetos desde la anfiteatro, -uno de los cuales impactó en Vinicius- y la penalidad al monitor del Benfica, José Mourinho, que fue expulsado (m.84) por protestar y exigir una segunda plástico amarilla para el punta brasileño Vinicius tras una error a Richard Ríos.

El técnico no se sentará en el banquillo del Bernabéu la próxima semana en el partido de envés y la norma de la UEFA (art. 79.04 de la norma de la Liga de Campeones) le permite, en caso de estar sancionado, no comparecer en la conferencia de prensa oficial previa al armonía y ser sustituido por un técnico asistente.

La UEFA aprobó en 2009 el protocolo contra el racismo

Desde 2009 y tras su aprobación por el Comité Ejecutivo de la UEFA, los árbitros disponen de unas directrices oficiales para ayudarles a resolver los incidentes racistas adentro de los estadios, que en un procedimiento de tres pasos les otorgan la concesión de detener inicialmente el descanso y, si el comportamiento racista continúa, suspender el partido.

La primera etapa del protocolo indica que si el árbitro se da cuenta de un comportamiento racista, o es informado de ello por el cuarto árbitro, detendrá el partido. A continuación, solicitará que se haga un anuncio por megafonía pidiendo a los espectadores que cesen inmediatamente cualquier comportamiento racista.

En el segundo paso si el comportamiento racista continúa tras la reanudación del partido, el árbitro suspenderá el armonía durante un periodo de tiempo bastante, por ejemplo, de cinco a diez minutos, y pedirá a los equipos que se retiren a los vestuarios. Se realizará un nuevo anuncio por megafonía.

El tercer y postrero paso indica que como postrero arbitrio, si el comportamiento racista continúa tras la segunda reanudación, el árbitro podrá suspender definitivamente el partido.

El delegado de la UEFA responsable del partido ayudará al árbitro, a través del cuarto árbitro, a determinar si el comportamiento racista ha cesado. La valentía de suspender el partido solo se tomará luego de deber chapón todas las demás medidas posibles y de deber evaluado el impacto que la suspensión del mismo tendría en la seguridad de los jugadores y del manifiesto.

Después del partido, el caso se remite a las autoridades disciplinarias de la UEFA.

Anoche en el Benfica-Real Madrid, el árbitro francés François Letexier aplicó el protocolo poco luego de que Vinicius marcara y celebrara con un ballet, conexo al banderín de córner, el único tanto del partido, en el minuto 49, y denunciara un insulto racista por parte de Prestianni, que se había tapado la boca con la camiseta para decirle poco.

El partido estuvo detenido durante unos ocho minutos luego de que Vinicius y otros jugadores blancos como Kylian Mbappé hicieran conato de desatender el campo, en medio de las crispación de los jugadores de uno y otro equipo.

«Lo que he visto es muy claro, el número 25 ha dicho cinco veces a Vini que eres un mono. Cada uno da su opinión pero nosotros damos la información y todos tenemos que ir en la misma dirección. No se puede aceptar este tipo de actitud. Es maravilloso jugar la Champions pero dar este tipo de imagen es terrible para el fútbol mundial», denunció Mbappé, al costado de Vinicius en el momento del suceso.

Gianluca Prestianni negó luego en redes sociales deber dirigido «insultos racistas» a Vinicius y denunció deber recibido amenazas de jugadores del Real Madrid.

«En ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinicius Junior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado. Jamas fui racista con nadie», escribió.

Por su parte Vinicius aseguró que «los racistas son, ante todo, cobardes» y «necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son».

«Pero tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar. Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia. Recibí tarjeta amarilla por celebrar un gol. Aún sin entender el porqué de eso. Por otro lado, apenas un protocolo mal ejecutado y que no sirvió de nada. No me gusta aparecer en situaciones como esta, más aún después de una gran victoria y cuando los titulares deberían ser sobre el Real Madrid, pero es necesario», sentenció.