Santo Domingo Este. – Sentado en una cama visiblemente deteriorada, cubierto con una sábana que casi nada disimula el masa de su cuerpo, Joan Batista Burgo, de 46 primaveras, recibe a todo aquel que viene a visitarle con una sonrisa tímida y una examen llena de esperanza.

“Quiero salir de esta cama, quiero volver a caminar”.dice mientras comienza la conversación. Las lágrimas no tardan en aparecer mientras cuenta su historia.

En 2020, notó un pequeño bulto en la parte inferior de su cuerpo. Con el paso de los meses, ese bulto fue creciendo hasta convertirse en una gran masa que hoy lo mantiene postrado, sin poder caminar. Explica que al principio no fue al médico porque estaba concentrado en el trabajo y pensaba que no era poco espinoso.

«Me costó mucho trabajo, descuidé mi salud. Mi esposa me dijo que fuera al médico, pero en tres o cuatro meses el volumen era tan grande que ya no puedo caminar»él sostiene.

Joan Batista lucha contra un gigantesco tumor que lo mantiene en cama; solicita ayuda para cirugía - Noticias de hoy en República Dominicana | último minutoJoan Batista lucha contra un gigantesco tumor que lo mantiene en cama; solicita ayuda para cirugía - Noticias de hoy en República Dominicana | último minuto
Tumor que consume a Joan Bautista.

Residente en el sector de Villa Faro, en Santo Domingo Este, se dedicaba a la plomería y se caracterizaba por ser un hombre trabajador, alegre y muy apegado a su comunidad.

“Yo era una persona muy querida… mi trabajo, mi esposa, mi hija”tiene nostalgia.

Los diagnósticos médicos indican que sufre de edema, una acumulación anormal de deducido en los tejidos que provoca hinchazón. En su caso, se asocia a una masa que ha deformado su organismo y comprometido su movilidad. Estas condiciones pueden originar dolor y graves limitaciones físicas cuando alcanzan grandes dimensiones.

Tu situación es compleja. Lleva cuatro primaveras en cama y necesita ayuda con todos sus movimientos. Incluso bañarse o hacer sus micción depende de los demás. Deberán colocarle una sábana plástica sobre la cama para que pueda hacer sus micción sin levantarse y luego limpiarlo con toallas mojadas. No puede levantarse en ningún momento. El colchón donde pasa sus días y sus noches está deteriorado y fue una donación que se ha desgastado casi por completo con el tiempo.

Antes de enfermarse pesaba 380 libras. Aunque ha perdido peso, incluso sufre de hipertensión, lo que agrava su estado de sanidad. “He reducido mucho… pero mira el volumen”él expresa.

Confiesa que en estos primaveras han pasado por su mente pensamientos muy oscuros y momentos de desesperación, pero asegura que se ha aferrado a Dios para no dejarse vencer.

“He tenido pensamientos feos, pero me he aferrado a Dios para continuar”dice en voz pérdida. Su fe se ha convertido en su apoyo emocional, dándole la fuerza para nutrir viva la esperanza de algún día recuperarse.

Su viejo deseo es someterse a una cirugía que le permita recuperar la movilidad y retornar a trabajar para nutrir a su comunidad. «Lo que quiero es trabajar con dignidad como antes. Siempre he sido un hombre trabajador», Afirma entre lágrimas.

Joan no tiene los fortuna para satisfacer la cirugía ni el equipo médico que necesita, incluida una cama adecuada. Quienes deseen colaborar pueden contactar (809) 907-9952.