Nueva York.-Si pareció que los Yankees cambiaron su enfoque del “Plan A” al “Plan B” de la incertidumbre a la mañana, es porque tuvieron mucho tiempo para prepararse.

El equipo esperaba la atrevimiento del dominicano Juan José Soto unos 10 días antaño, según el jefe normal Brian Cashman. Ése fue el período que utilizó el conjunto neoyorquino para enganchar su plan de contingencia.

Entonces, cuando Soto optó por firmar con los Mets, Cashman y el resto del equipo de operaciones de los Yankees empezaron a mover las piezas que derivaron en Max Fried, Devin Williams y Cody Bellinger.

Algunas voces en los medios sugieren que estos movimientos colocan a los Yankees en una mejor posición para conquistar la Serie Mundial del 2025 que si sólo hubieran firmado a Soto.

Sin requisa, Cashman no está avispado para pensar en eso todavía, destacando que aún queda mucho trabajo por hacer.

“El año pasado, este equipo fue el campeón de la Liga Americana y del Este de la Liga Americana. La escuadra de este año no ha hecho nada”, indicó Cashman.

“Entonces, hasta que lo demostremos en el terreno… la versión anterior nos llevó a la Serie Mundial. Eso es lo que estamos buscando. Queremos defender nuestro título [de la Liga Americana] con un grupo bien diferente”.

Christian Walker hubiese sido ideal, pero los Astros acordaron con él, lo que hizo que los Yankees voltearan su vistazo cerca de Paul Goldschmidt.

El JMV de la Liga Nacional del 2022 ha conocido decaer sus números ofensivos desde entonces, con confín de .245/.302/.414 (OPS+ de 98) con los Cardenales el año pasado.

Ofensiva

— Sigue produciendo
A pesar de su vida, Goldschmidt pegó 33 dobles, 22 jonrones y empujó 65 carreras en 154 partidos – en comparación, los inicialistas de los Yankees se combinaron para .216/.284/.335 con 23 dobles, 16 bambinazos y 75 RBI.