Este artículo fue publicado originalmente en El Día.

El pasado sábado culminaron los Juegos Nacionales Escolares, con la décimo de miles de atletas, una notificación que debe satisfacer a todos los amantes del deporte, teniendo en cuenta que de ahí es de donde saldrán los atletas que nos representarán en próximos eventos regionales y mundiales.

Ahora, la pregunta que hay que hacer, posteriormente de este tremendo esfuerzo humano y crematístico, quien le dará seguimiento a los docentes que tuvieron actuaciones sobresalientes en ese evento.

Uno o quizá el más trascendental inconveniente que desde su fundación como país estamos confrontando, es la desliz de planificación en todos los sectores.

Es tan notoria esa defecto, que frente a tantos intentos fallidos por mejorar, ya algunos hasta la vinculan con una política aceptablemente pensada para sacar provecho crematístico.
Organizar y efectuar con éxito, un evento de la magnitud e importancia de unos Juegos Nacionales Escolares, definitivamente merece inspección de todos.

Pero ahí no deben acordar las cosas, hay que despabilarse las fórmulas para que haya seguimiento permanente a los atletas que demostraron que, con ayuda de técnicos de primer nivel, pueden en poco tiempo, echar raíces muy profundas en términos competitivos.

RADARES.-Escalar los máximos peldaños en una actividad cualquiera, y mantenerse en la cúspide durante año, no quiere asegurar, que se debe por todos los medios, continuar cuando ya las fuerzas se agotan y cualquier rival de poca monta te derrota.

Es en ese momento, cuando decididamente hay que pensar en el retiro, porque no se puede caer en el ridículo, y ese papel, a mi proceso es el que está haciendo de un tiempo a la término, el mítico tenista Novak Djokovic.

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