SANTO DOMINGO.- En cuestión de una semana, poco inusualmente rápido, ya el ámbito verde del estadio Olímpico Félix Sánchez se prepara para cobrar el histórico partido de fútbol de la Conacaf entre Haití y República Dominicana, equipos que llegan invictos a su enfrentamiento.
Un represión por el contorno muestra una cancha nuevamente cubierta de verde, con el césped recuperando equilibrio luego de que los equipos técnicos del empleo de Deporte, el Estadio y la Federación de Fútbol reacondicionaran el contorno siguiendo los protocolos establecidos para esa instalación.
El trabajo de mantenimiento es particularmente significativo porque el Félix Sánchez no es solamente un espacio para espectáculos masivos. Es una instalación deportiva de detención valía, utilizada para competencias de atletismo y fútbol, por lo que la conservación del contorno y de la pista constituye un asunto que trasciende la apariencia estética.
Las imágenes tomadas este martes permiten apreciar que los trabajos de recuperación han tenido enseres importantes. Aunque todavía pueden distinguirse algunas diferencias de tonalidad y sectores que requieren continuar el proceso de mantenimiento, la superficie presenta una condición considerablemente más homogénea.
El césped luce verde en prácticamente toda el ámbito observada y las zonas que anteriormente evidenciaban anciano estrés comienzan a integrarse nuevamente al resto del contorno.
La recuperación de una cancha sometida a un evento de gran magnitud normalmente requiere aireación del suelo compactado, corte controlado, fertilización, riego, reposición de las áreas más afectadas y un período en el que se limite su utilización.
Lo ocurrido vuelve a colocar sobre la mesa una discusión recurrente: ¿cómo compatibilizar la utilización de las grandes instalaciones deportivas para espectáculos masivos con la obligación de preservar las superficies destinadas a los atletas?
El inquilinato de estadios para conciertos es una maña extendida internacionalmente y puede convertirse en una importante fuente de ingresos para su mantenimiento. El problema surge cuando los protocolos de protección, desmontaje y recuperación resultan insuficientes o cuando los calendarios dejan poco ganancia entre una actividad artística y una competencia deportiva.
En instalaciones como el Félix Sánchez, esa preocupación es anciano por la inversión realizada en los últimos abriles y por la privación de preservar el cesión de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
La experiencia fresco demuestra que una cancha puede recuperarse luego de un espectáculo, pero igualmente que esa recuperación tiene un costo y exige planificación.
La esencia está en la prevención
El presidente del pasado Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, periodista José P. Monegro, manifestó que más que desarrollar una incompatibilidad entre deporte y espectáculos, el episodio ofrece una oportunidad para establecer reglas permanentes para el uso del estadio.
Cada actividad no deportiva debe contar previamente con un protocolo que determine el sistema de protección del césped y de la pista, las áreas por donde pueden circular vehículos y equipos pesados, el tiempo mayor que puede permanecer cubierta la grama y las responsabilidades económicas de los organizadores en caso de daños, así como hacer de inmediato la inversión para el mantenimiento tanto ayer del uso, como durante el uso y luego del uso.
“El Comité Organizador dejó un reglamento de uso y prevención del Estadio para ayudar a su preservación teniendo como eje fundamental el mantenimiento antes y después de cada uso”, expresó Monegro.
Dijo esperar que se respete el software de mantenimiento y que cada beneficiario cumpla con los requerimientos para que el Estadio se mantenga en condiciones óptimas y pueda ser utilizado para todo tipo de actividades.
