República Dominicana y Haití protagonizarán este jueves un duelo de suspensión voltaje en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, a partir de las 8:00 de la confusión, con mucho más que tres puntos en gozne.

La Sedofútbol llega al compromiso con seis unidades en sus dos primeras presentaciones y la posibilidad de acercarse a los cuartos de final de la Liga A de la Liga de Naciones de Concacaf. Haití, por su parte, además cuenta con seis puntos, lo que convierte el enfrentamiento en uno de los partidos centrales de esta grado del torneo.

Para República Dominicana, el desafío adquiere una dimensión distinto. La selección disputa por primera vez la Liga A y pesquisa trocar su buen principio en una clasificación entre los dos primeros de su congregación.

El formato establece que solo los dos mejores de cada congregación avanzarán a los cuartos de final, donde esperan México, Estados Unidos, Canadá y Panamá.

República Dominicana ha construido una plantilla con jugadores que conocen el fútbol europeo y que pueden aportar experiencia en un partido de máxima exigencia.

Mariano Díaz representa una de las principales referencias ofensivas dominicanas. El punta, con trayectoria en el fútbol castellano y experiencia en competiciones europeas, aporta capacidad para apostar de espaldas, movilidad en el interior del dominio y presencia en el posterior tercio.

En el centro del campo, Pablo Rosario ofrece reconvención y experiencia internacional, mientras que Heinz Mörschel puede aportar aparición y presencia física. Junior Firpo, por su parte, representa una alternativa de clasificación por la lado y suma experiencia en el fútbol castellano.

A ellos se agregan Dorny Romero, mayor goleador histórico de la selección dominicana, y Edison Azcona, uno de los futbolistas de decano desequilibrio de la flagrante coexistentes.

Del otro banda, Haití presenta además una plantilla con futbolistas habituados a competir fuera de su país.

Mariano Díaz vs. Wilson Isidor: experiencia y potencia en ataque

Uno de los duelos individuales más atractivos estará en la zona ataque.

Mariano Díaz llega con una trayectoria marcada por su paso por el fútbol castellano y por poseer formado parte de una de las grandes instituciones del fútbol europeo. Su principal virtud es la capacidad para aparecer en zonas de definición y rendir espacios en el interior del dominio.

Haití alega con Wilson Isidor, punta de perfil potente y con experiencia en el fútbol europeo. Su capacidad para atacar espacios y apostar con metros por delante puede afectar a la defensa dominicana a mantenerse especialmente concentrada.

Mientras Mariano representa un perfil más asociado a la definición y el movimiento en el interior del dominio, Isidor puede ofrecer decano amenaza cuando encuentra espacios para valer.

Pablo Rosario y Danley Jean-Jacques, el duelo por el control

En el centro del campo además habrá una batalla importante.

Pablo Rosario es uno de los futbolistas dominicanos con decano experiencia internacional. Su presencia puede resultar fundamental para equilibrar al equipo, recuperar balones y darle salida desde la zona central.

Haití cuenta con Danley Jean-Jacques, medio que además ha desarrollado su carrera en Europa y que puede aportar intensidad, recuperación y capacidad para disputar los duelos en la medio de la cancha.

El equipo que consiga imponerse en esa zona tendrá una posibilidad importante de controlar el ritmo del cruce.

En las bandas, Junior Firpo aporta experiencia, reconvención y capacidad para incorporarse al ataque.

El futbolista dominicano tendrá que prestar atención a los movimientos ofensivos de Haití, especialmente a jugadores como Louicius Don Deedson y Ruben Providence, capaces de apañarse el uno contra uno y atacar los espacios por los costados.

La presencia ataque de Firpo puede ser, a la vez, una aparejo para que República Dominicana gane metros y obligue a Haití a retroceder.

Dorny Romero, el goleador que Haití deberá atender

El punta es el mayor goleador histórico de la selección dominicana y representa una de las principales amenazas en el dominio rival. Su capacidad para encontrar espacios y convertir las oportunidades lo convierte en una habitación importante para un partido en el que probablemente los detalles tendrán un peso considerable.

Haití, sin incautación, además cuenta con experiencia en ataque a través de Fabrice Picault, adicionalmente de Isidor.

La comparación ataque deja dos propuestas con características diferentes: República Dominicana tiene en Romero y Mariano una combinación de gol y experiencia, mientras Haití dispone de velocidad, potencia y jugadores acostumbrados al fútbol internacional.

La batalla además estará en las porterías

Haití cuenta con Alexandre Pierre, mientras que República Dominicana deberá apoyarse en el rendimiento de su estructura defensiva y su meta para contener una delantera haitiana que tiene argumentos para suscitar peligro.

En un partido de esta importancia, el rendimiento de los porteros puede terminar siendo tan determinante como el de los delanteros. Una intervención en el momento adecuado puede cambiar el avance de un cruce que llega con entreambos equipos igualados en puntos.

Seis puntos no son suficientes

La situación del congregación explica la importancia del cruce.

República Dominicana suma seis puntos a posteriori de dos victorias, pero todavía no tiene asegurada matemáticamente su presencia en los cuartos de final.

Una conquista contra Haití elevaría a la Sedofútbol a nueve puntos y la dejaría en una posición muy benévolo para afrontar el obstrucción de la grado de grupos. Un igualada llevaría al conjunto dominicano a siete unidades y mantendría abiertas sus posibilidades.

Después del partido delante Haití, República Dominicana visitará a Nicaragua el domingo 4 de octubre, en el Estadio Nacional de Managua.

Por eso, el duelo del jueves puede ser mucho más que otro partido de la Liga de Naciones. Será una prueba para evaluar hasta dónde puede salir esta nueva coexistentes de la Sedofútbol frente a un rival que, como Haití, además aspira a hacerse un circunscripción entre las principales selecciones de la región.

En el Félix Sánchez estarán frente a frente dos selecciones con seis puntos, dos proyectos en crecimiento y un mismo objetivo: terminar entre los dos primeros y avanzar a los cuartos de final.