Decenas de robots participaron en una peculiar manifestación frente al Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia para protestar mayores controles sobre el expansión y uso de la inteligencia químico (IA).
La protesta buscó citar la atención sobre los género que el avance acelerado de estas tecnologías puede tener en el mercado gremial y en el futuro de determinados puestos de trabajo.
La actividad fue organizada por Democratism, una iniciativa que promueve el debate manifiesto sobre el impacto de la inteligencia químico y la creciente robotización de diferentes áreas de la capital.
Una protesta para pedir reglas más claras
Los robots manifestantes reclamaron que las autoridades establezcan controles que permitan supervisar de forma más estricta el expansión y la aplicación de la inteligencia químico.
La movilización tuvo como ambiente el Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia, donde los participantes utilizaron robots para representar una preocupación que cada vez ocupa más espacio en el debate manifiesto: hasta qué punto las máquinas y los sistemas de IA podrían sustituir determinadas tareas realizadas actualmente por personas.
Los organizadores consideran que la velocidad con la que evolucionan estos sistemas obliga a proceder con ligereza para evitar que la regulación llegue cuando los género sobre el empleo sean difíciles de revertir.
Polonia ya aprobó una ley sobre inteligencia químico
Polonia aprobó en julio una reglamento destinada a adaptar su entorno sumarial a las normas europeas relacionadas con la inteligencia químico.
Sin confiscación, para Democratism las medidas adoptadas no son suficientes y es necesario avanzar con maduro ligereza en la creación de mecanismos que permitan reponer a los cambios tecnológicos.
La ordenamiento sostiene que el expansión de los modelos de inteligencia químico está avanzando a un ritmo que exige anticiparse a sus posibles consecuencias.
El temor por la sustitución de trabajadores
Uno de los principales argumentos de la protesta fue el peligro de que los avances tecnológicos permitan sustituir a trabajadores en determinadas actividades.
Los organizadores pusieron exclusivo atención en dos áreas: los robots humanoides, capaces de realizar tareas físicas, y la inteligencia químico aplicada a labores cognitivas.
La preocupación no se limita, por consiguiente, a los empleos vinculados tradicionalmente con actividades manuales. También alcanza a trabajos que requieren procesamiento de información, prospección y otras capacidades que hasta hace poco se consideraban exclusivas de las personas.
