Más vale tarde que nunca. Conocido por sus inicios lentos, el dominicano Julio Rodríguez por fin está entrando en calor. Y aunque esto ocurra más tarde de lo que a los Marineros les hubiera gustado, lo aceptarán de buen calidad. En lo que va de agosto, registra un OPS de .938, con tres jonrones.

Aún más confortante es que, según Baseball Savant, sus números esperados igualmente han mejorado, lo que sugiere que su flamante producción podría no ser poco pasajero. Actualmente, acumula una jugada de cinco juegos pegando de hit, iniciada la semana pasada en Nueva York.

Un manifestación sosegado no es ausencia nuevo para Rodríguez. De hecho, casi se ha convertido en parte de su dinámica habitual. Históricamente, ha sido un tahúr que tarda en encontrar su ritmo al bate antaño de acelerar el paso más delante en la temporada.

Este año, su proceso se vio interrumpido por una conmoción cerebral sufrida el 2 de julio contra los Los Angeles Angels, lo que lo llevó a la serie de lesionados por siete días. A su regreso, Rodríguez tuvo un impacto inmediato. El 18 de julio, conectó un elevado de sacrificio que decidió el partido en la décima entrada contra los San Francisco Giants, otorgando a los Mariners una vencimiento de 4-3 en el T-Mobile Park.

¿Podría Julio Rodríguez librar la temporada de los Marineros?

Hubo un fútil merma luego de eso, pero poco parece activo hecho clic para Rodríguez en agosto, tal como suele ocurrir.

Antes de su conmoción cerebral, Rodríguez bateaba para .259 con 14 jonrones, 40 carreras impulsadas y 12 bases robadas en 87 partidos disputados. No estaba mal, pero no era el Julio que Seattle conoce y adora. Ahora, contenedor para .308 con tres jonrones, seis impulsadas y dos bases robadas en sus últimos 14 partidos, gran parte de esa mejoría derivada de su desempeño en agosto.

Rodríguez sabe cómo repuntar en la recta final de la temporada

Si mantiene este ritmo, su bate podría ser esencia para aportar consistencia en el tramo final de la campaña. Afortunadamente, hay motivos para creer que este repunte podría ser poco más que una jugada pasajera; Rodríguez tiene circunstancias de elevar su nivel de descanso cerca de el final del año.

En agosto de 2023, protagonizó una jugada explosiva en la que registró un OPS de 1.198, con siete jonrones y 30 carreras impulsadas tan solo en ese mes. Los aficionados de los Mariners volvieron a ver destellos de ese J-Rod la temporada pasada tras el 11 de julio, periodo en el que acumuló un OPS de .944, 7 cuadrangulares y 22 carreras impulsadas. Si poco queda claro, es que los meses de finales de verano son el momento en que Julio brilla con más fuerza.

Aunque es pronto para conocer si Rodríguez podrá replicar sus rachas anteriores, el momento flagrante genera esperanzas en Seattle. Dado que parece poco probable que Raleigh y el resto de la alineamiento aporten la chispa ataque que los Mariners necesitan, podría ser el momento de que J-Rod marque la diferencia, tal como lo ha hecho en el pasado. Si las temporadas anteriores sirven de narración, es muy posible que esté agudo para contestar al bate y librar lo que queda de campaña para los Marineros.