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El salsero Yiyo Sarante, ha desatado un embrollo al revelar que las ganancias del video de su canción «Corazón de Acero», las está recibiendo la comunicadora Luz García, información que ha sido negada por la producción del software “Noche de Luz”, espacio donde fue filmado el audiovisual.

Por medio a un comunicado, enviado por la producción, han explicado que las informaciones que atribuyen a “Noche de Luz” el pedido de un Copyright Strike y la protesta de la totalidad de los derechos del video musical «Corazón de Acero», son falsas.

Explican que desde su publicación 2016 y un año luego en 2017, el video producido por Noche de Luz fue alojado en el canal oficial del cómico, donde alcanzó una extraordinaria difusión, superando los 1,000,000,000 millones de visualizaciones.

Aclaran que, durante todo ese tiempo, el cómico y su empresa percibieron la totalidad de los ingresos generados por la explotación del contenido publicado en su canal de YouTube, incluyendo las regalías derivadas de los derechos musicales que legítimamente les corresponden, como el fonograma, la interpretación y demás derechos asociados a la obra musical.

“Por su parte, Luz García y la producción de Noche de Luz, responsables de la creación y producción audiovisual del video, nunca recibieron compensación económica alguna por los derechos correspondientes a la producción visual de dicha obra”, aclaran en el comunicado.

Otros casos de conflictos

Ceky Vicini y Bulin 47, son parte de larga tira de cantantes de música urbana que han tenido enfrentamientos con el sello disquero Vulcano Music, por no acoger ganancias de canciones interpretadas por ellos.

En el 2021, el cantante Raulín Rodríguez acusó a la Sociedad Dominicana de Intérpretes y Ejecutantes (Sodaje), y a la Sociedad de Artistas, Intérpretes o Ejecutantes de España (AIE), de no haberle reportado las ganancias completas de creaciones.

Más delante, en el 2025, Frank Reyes reveló durante su visitante al software radial La Bodega de la Mañana en Nueva York, que una canción que planeaba divulgar conexo al mismo Raulín Rodríguez, se había pausado conveniente a desacuerdos por la división de los ingresos. 

Ya sea por exageración de confianza, por firmar contratos sin tener el previo conocimiento del negocio, más de uno ha chocado con la dura efectividad de perder ingresos económicos, luego de morder una canción.