Tiro, Líbano.- Cientos de personas se concentraron este viernes en el paseo oceánico de la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano, convocadas por el peña chií Hezbolá para expresar su rechazo al acuerdo situación tocado entre el Gobierno libanés e Israel por considerarlo “humillante” y “vergonzoso” y que compromete la soberanía del país.
Bajo un intenso calor, los manifestantes ondearon banderas libanesas, de Hezbolá e iraníes mientras coreaban consignas de apoyo al movimiento chiita y rechazaban cualquier iniciativa que supusiera renunciar a las armas de la ordenamiento antaño de que Israel se retire completamente de las zonas que aún ocupa en el sur del país.
Entre los asistentes se encontraban residentes del sur desplazados por los combates de los últimos meses, muchos de ellos de ciudades fronterizas devastadas durante la conflicto.
«Estoy aquí porque soy ciudadano libanés y porque mi ciudad fue destruida. Nuestras casas e incluso nuestros cementerios fueron arrasados», dijo a Efe un desplazado de Ainata, en el distrito sureño de Bin Jbeil, que asegura estar en Tiro desde el pasado marzo tras perder su casa.
El manifestante afirmó que rechaza “todo el acuerdo” porque, en su opinión, “no protege los derechos de los ciudadanos libaneses”, y exigió una decano implicación de la comunidad internacional.
«Propongo que el Consejo de Seguridad, las Naciones Unidas y las fuerzas de paz asuman realmente la responsabilidad de garantizar una paz duradera, para que no tengamos que ser desplazados de nuestras tierras cada cinco o diez años», afirmó.
Oposición al desarme
La cuestión del desarme de Hezbolá fue uno de los puntos que decano rechazo suscitó entre los participantes.
«Participo en esta manifestación para protestar contra la decisión del Estado de entregar las armas. Que se olviden de eso», dijo a Efe otro vecino del sur, residente en Al Malikiyah.
El hombre sostuvo que Israel debe retirarse completamente y aseguró que, si esto no ocurre por la vía diplomática, apoyaría un nuevo enfrentamiento armado.
«Si la situación lo requiere, estoy a favor de que vuelva la guerra. Mi familia, mi casa y todos mis seres queridos estamos dispuestos a sacrificarnos por esta causa», declaró, antaño de contar que la sombra preliminar lo despertó el sonido de un hostigamiento en un pueblo cercano.
Exaltación de la “resistencia”
El tono de la protesta estuvo impresionado además por un musculoso componente de exaltación del sacrificio de los combatientes de Hezbolá y de los que murieron durante el conflicto.
«Estamos aquí para resistir, no para ceder. Lo hacemos por la sangre de los mártires», afirmó una mujer originaria de Tiro, que afirmó deber perdido a tres familiares en la conflicto y expresó su apoyo a Naim Qassem, líder del movimiento armado.
«Antes de entregar las armas, damos la vida», afirmó, considerando que el armamento del peña representa la defensa del sur del Líbano y que la familia derramada por sus habitantes «no puede haber sido en vano».
La mujer además pidió que el Estado libanés coordine sus esfuerzos con Hezbolá y recordó que permaneció en Tiro durante la conflicto con sus hijos a pesar del peligro de hostigamiento.
Las intervenciones de los asistentes reflejan un sentimiento compartido de dejación por parte del Estado y de la comunidad internacional, así como el convencimiento de que cualquier acuerdo con Israel debe ir acompañado de garantías sobre la retirada de las tropas israelíes y la protección de las poblaciones fronterizas.
La manifestación transcurrió sin incidentes y concluyó entre consignas de apoyo a la “resistencia”, en relato a Hezbollah, y llamados a sostener la dispositivo contra Israel.
