San Juan.- El secretario del Departamento de Salud (DS) de Puerto Rico, Víctor M. Ramos, declaró este martes una oleada de influenza en el archipiélago caribeño, luego de seis semanas consecutivas con casos por encima del umbralado epidemiológico.
«Ante esta declaración, reiteramos el llamado a la ciudadanía a tomar acción inmediata. La influenza puede causar condiciones de salud graves y complicadas. La mejor defensa es la prevención, a través de la vacunación, las medidas de higiene y la responsabilidad de quedarse en casa cuando se presenten los síntomas», dijo el Ministro de Salud puertorriqueño en conferencia de prensa.
Durante la temporada 2025/2026 se registró un aumento significativo de casos notificados, de acuerdo con los criterios establecidos por el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y los indicadores de incidencia y tasas de crecimiento del virus.
Hasta la semana epidemiológica número 2, entre el 11 y el 17 de enero de 2026, se reportaron 42.183 casos de influenza, de los cuales aproximadamente el 46,4% son en población pediátrica.
Asimismo, las autoridades sanitarias reportaron 3.001 hospitalizaciones y 128 muertes asociadas a la influenza.
Del total de fallecidos, el 96,1% de las personas no habían sido vacunadas contra la influenza, lo que subraya la importancia de la inmunización como principal organización de prevención.
El veterano número de casos se reportó en el municipio sureño de Ponce con 8,392, seguido de Caguas, municipio del finalidad, con 8,179 y Bayamón, en el finalidad, que reportó 7,111.
La tasa de incidencia normal se sitúa en 1.309 casos por 100.000 habitantes.
En ese contexto, Ramos enfatizó que la respuesta a la oleada de influenza se base en estos pilares estratégicos, que orientan las acciones a nivel central y regional: detección, vigilancia, prevención, tratamiento, extensión comunitaria y campaña educativa.
Por su parte, la principal oficial de epidemiología de Puerto Rico, Miriam V. Ramos, explicó que la agencia mantiene un monitoreo continuo de la transmisión de influenza a través de múltiples sistemas de vigilancia.
“Vigilancia de aguas residuales y vigilancia sindrómica, herramientas que nos permiten identificar tendencias, anticipar incrementos y emitir recomendaciones oportunas para la prevención”, indicó el epidemiólogo.
A la momento se han administrado 365,508 vacunas contra la influenza durante la temporada 2025/2026 en todo Puerto Rico.
Finalmente, el Secretario de Salud reiteró el llamado a la ciudadanía a persistir medidas de prevención como: lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar, evitar el contacto cercano con personas enfermas y usar mascarilla en lugares concurridos.
Una oleada es un aumento repentino y veterano de lo esperado en el número de casos de una enfermedad, en este caso la influenza.
Para fallar una oleada de influenza, Puerto Rico debe estar por encima del umbralado epidémico durante seis semanas consecutivas.
Los síntomas de la catarro incluyen fiebre o sensación de fiebre y escalofríos, tos, dolor de gañote, secreción o congestión nasal, dolores musculares o corporales, dolor de inicio, cansancio, así como vómitos o diarrea.
