Oncología, sitúa el impacto financiero del cáncer en 25.200 millones de dólares, entre 2020 y 2050, a nivel mundial. En concreto, esta enfermedad no sólo trae consigo una carga física y emocional, sino que asimismo puede agotar los ahorros personales de los pacientes, estrechar la productividad en el trabajo y prohibir el número de personas en el mercado gremial universal.
Los investigadores del estudio realizaron estimaciones de costes basándose en datos financieros internacionales y estadísticas de mortalidad y morbilidad de esta enfermedad, teniendo en cuenta el metálico invertido en tratamientos, así como el impacto en el entorno gremial.
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad y representa casi 10 millones de muertes anualmente en todo el mundo o una de cada seis muertes. Por esta razón, los Planes Nacionales de Control del Cáncer (PNCC) son considerados una útil esencia para estrechar la mortalidad, mejorar la calidad de vida y crear beneficios económicos. El retorno de la inversión es abrumador: las estrategias de detección y tratamiento tempranos pueden crear entre 2 y 7 dólares por cada dólar invertido, mientras que más del 12% de las muertes por cáncer en el mundo podrían prevenirse.
En esa ringlera, la Organización Mundial de la Salud (OMS) refuerza que un dictamen oportuno reduce el impacto financiero del cáncer, no sólo porque el costo de admitir tratamiento durante las primeras etapas es beocio, sino asimismo porque los pacientes eventualmente pueden seguir trabajando y manteniendo a sus familias.
“Los sistemas de salud de los países deben promover el control integral del cáncer, abarcando la prevención e incorporando estrategias para mejorar la detección temprana a bajo costo”., ya que los diagnósticos tardíos representan mayores inversiones para los gobiernos. Financiar los planes nacionales de control del cáncer es el puente entre el progreso clínico y el impacto sostenible: permite robustecer la capacidad de dictamen, mejorar la eficiencia del sistema y proteger el pago fiscal en el tiempo, facilitando la aplicación de tratamientos más eficaces y menos complejos.”, comentó la Dra. Isabella Grueso, directora de política universal de oncología de Pfizer.
Medicina de precisión: revolución en el tratamiento del paciente
La medicina de precisión es una de las principales revoluciones en el tratamiento del cáncer, que permite a pacientes con diferentes tumores admitir tratamientos personalizados, con longevo especificidad y aptitud.
Se considera un desafío necesario de aplicar si queremos estar a la vanguardia en la atención del cáncer y requiere de planes estratégicos nacionales que promuevan su implementación para evitar inequidades diagnósticas y terapéuticas. Sobre todo teniendo en cuenta que en América Latina y el Caribe se registraron más de 1,5 millones de nuevos casos de esta enfermedad en 2022, y donde predomina el cáncer de próstata, mama y colorrectal.
Esta útil esencia nos permite impulsar la investigación clínica al determinar el porcentaje de pacientes con un determinado trastorno que podrían beneficiarse de un tratamiento dirigido, fomentando el ampliación de nuevos fármacos.
«La atención oncológica centrada en las personas requiere una transformación profunda y multifacética. Cada experiencia con el cáncer es única, por lo que es necesario reescribir el futuro para construir un modelo en el que miremos más allá de la enfermedad y antepongamos a la persona al paciente, priorizando siempre sus necesidades». dijo la Dra. María Fernanda Velasco, líder médica en Oncología del Clúster Norte de América Latina de Pfizer.
La transformación de la atención sanitaria continúa a un ritmo rápido
Para mejorar la atención del cáncer los países deben centrarse en estrechar las barreras de acercamiento, es por ello que existen cuatro pilares de atención para ampliar el uso de la medicina de precisión, estos se pueden agrupar en dos categorías: dictamen de precisión y terapia individualizada.
El primer pilar trabaja para mejorar la precisión del dictamen, viéndolo no como un evento singular, sino como un proceso preciso. El segundo pilar rastreo elogiar medicamentos basados en la condición médica específica del paciente.
Por el costado de la terapia, el tercer pilar consiste en personalizar la atención, dejar de tratar a los pacientes según un subgrupo hereditario y verlos como individuos diferentes. El cuarto y extremo pilar se refiere al uso de terapias innovadoras, aprovechando posibles tecnológicos, como la robótica o las imágenes avanzadas, como parte de procedimientos mínimamente invasivos.8
Además de la medicina de precisión, la OMS entregó una norte con tres medidas que los países pueden adoptar para mejorar el dictamen temprano de esta enfermedad:
- Concienciar a las personas sobre los síntomas del cáncer y animarlas a agenciárselas ayuda médica cuando los detecten.
- Invertir en robustecer y equipar los servicios de salubridad y capacitar al personal de salubridad para que se realicen diagnósticos precisos y oportunos.
- Garantizar que los pacientes con cáncer tengan acercamiento a un tratamiento seguro y eficaz, incluido el alivio del dolor, sin esfuerzos personales o financieros prohibitivos.
«Trabajar en planes integrales de control del cáncer, invadir las disparidades en el acercamiento al dictamen y tratamiento oportuno -a través de financiamiento adecuado, priorización y equidad- así como promover la integración entre países para cerrar estas brechas y mejorar los indicadores de atención del cáncer, son tareas esencia para la región. Debemos centrarnos en desarrollar acuerdos de cooperación con todas las partes interesadas y tomar acciones concretas.”, aseguró el doctor Grueso.
“Por nuestra parte, en Pfizer estamos comprometidos con liderar la investigación oncológica y la innovación en tratamientos, para que las personas que viven con cáncer puedan vivir más años y con una mejor calidad de vida”.
