CHICAGO. — Los Pittsburgh Pirates encontraron la fórmula para imponerse en el inicio de la serie al vencer 2-0 a los Chicago Cubs, apoyados en el poder ofensivo de Bryan Reynolds y una sólida comportamiento monticular de Carmen Mlodzinski.

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Durante seis entradas, el izquierdo japonés Shota Imanaga mantuvo sin hits a la ataque de Pittsburgh, extendiendo su dominio histórico en presencia de este rival. Sin retención, los Piratas apostaron por desgastarlo en el conteo, obligándolo a realizar más de 100 lanzamientos antiguamente de ceder el muestrario.

El panorama cambió de inmediato tras su salida. Ryan O’Hearn rompió el sin hit con un sencillo, y acto seguido Reynolds conectó un cuadrangular de dos carreras que terminó marcando la diferencia en el concurrencia disputado en el Wrigley Field.

El respaldo fue más que suficiente para Mlodzinski, quien trabajó 5.1 entradas en blanco, sorteando múltiples situaciones de peligro pese a permitir tráfico constante en las bases. El derecho mostró temple para salir ileso en cada episodio y suministrar a guión a la ataque de Chicago.

En el sexto inning, tras complicarse nuevamente, el relevista Mason Montgomery entró con las bases llenas y logró un ponche esencia para preservar la blanqueada.

Con esta vencimiento, Pittsburgh arranca la serie con el pie derecho, combinando paciencia ataque y efectividad desde el montículo para contrarrestar a uno de los lanzadores más dominantes que han enfrentado en los últimos abriles.