Redacción deportes (EFE).- El serbio Novak Djokovic necesitó de una sufrida remontada y de una gran resistor para exceder al polaco Hubert Hurkacz, que no había perdido hasta la final set alguno, por 5-7, 7-6(2) y 7-6(2), y alcanzar el triunfo en el torneo de Ginebra, el ansiado éxito número cien de su carrera.

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El serbio, que no lograba triunfar en un torneo del circuito desde noviembre del 2023, cuando conquistó el Masters 1.000 de París y las Finales ATP, tardó tres horas y ocho minutos en enderezar un partido que se le puso muy cuesta en lo alto en presencia de un rival muy motivado al que siempre, en las siete veces anteriores, había yeguada siempre.

El campeón de veinticuatro títulos del Grand Slam, 40 Masters 1.000 y siete Finales ATP, añadió Ginebra a su cosecha y se situó como el tercer ludópata de la historia con más trofeos logrados, solo por detrás del suizo Roger Federer, que se retiró con 103 y del estadounidense Jimmy Connors, el que más trofeos ha rematado, con 109.

Hasta obtener a Ginebra Djokovic no había yeguada un partido en tierra cerco desde los Juegos Olímpicos de París del 2024, su postrer gran éxito, el gran premio que faltaba en su historial y que lo logró en junio del pasado año. Fue su postrer título hasta ahora.

El primer hombre de la Era Abierta en alzar un título en 20 temporadas diferentes había caído en su primer partido en cuatro torneos esta campaña. Las más recientes, en el Masters 1.000 de Montecarlo, en presencia de el chileno Alejandro Tabilo y en el de Madrid, en presencia de el italiano Matteo Arnaldi.

Novak Djokovic tras triunfar al
Djokovic, que se ha convertido en el campeón de veterano tiempo en Ginebra, a sus 38 primaveras que cumplió el pasado jueves, consiguió su objetivo en el tercer intento. Tras perder la final en Shangai, en presencia de Jannik Sinner y en Miami, en presencia de el checo Tomas Machac, las dos ocasiones anteriores en las que se quedó en puertas del centenar, amarró la histórica signo en el evento helvético por el que apostó como forma de apuntalar su puesta a punto para Roland Garros, que arranca el domingo.

Fue contracorriente el ludópata de Belgrado, el único superviviente del proverbial big three que perdió su lanzamiento en el duodécimo entretenimiento del primer set que permitió a Hurkacz en tomar superioridad. Le costaba al serbio torcer en presencia de la firmeza de su rival y no lo logró en el segundo siquiera aunque aprovechó el desempate para igualar el duelo y llevarlo al parcial definitivo.

Estuvo contra las cuerdas Djokovic que perdió su servicio al principio y el mejor ludópata polaco de todos los tiempos tomó superioridad con 2-0. Le llegó el desequilibrio a Hurkacz hasta el 4-2. Después, apretó el serbio que por fin se apuntó un break, en el octavo, e igualó del todo el cara a cara que se resolvió en otro desempate, el definitivo. No le tembló el pulso. Al contrario. Mostró su astucia en esta situación Y cerró su histórico triunfo. Su triunfo número 100.