MIAMI (AP) — En una sombra en la que los All-Stars y futuros miembros del Salón de la Fama entusiasmaron a los aficionados y entre sí hasta el final out, Aaron Judge proclamó que el Clásico Mundial de béisbol se había convertido en el viejo evento del deporte.

“Es más grande y mejor que la Serie Mundial. La pasión que tienen estos aficionados, representando a su país, representando a algunos de sus jugadores favoritos, no se parece a nada”, afirmó el capitán de Estados Unidos afirmó tras una trofeo 2-1 en semifinales sobre la República Dominicana que se definió con el final dispersión de la sombra del domingo.

La tradición estadounidense de la sobriedad, en un equipo liderado por Judge y Bryce Harper, se exhibió frente al estilo latino en un conjunto con Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr. Cuando Junior Caminero conectó un jonrón en presencia de Paul Skenes para poner al frente a los dominicanos en la segunda entrada, lo celebró con un bat flip por encima del hombro.

En la sexta publicación de un torneo que comenzó en 2006, el ocio presentó alineaciones titulares con 17 All-Stars que sumaban 56 selecciones entre los 20 abridores. Sumaban cinco premios al Jugador Más Valioso, un Cy Young, cinco Novatos del Año y tres títulos de sacramento.

Ante una multitud de 36.337 personas en el IoanDepot park, Estados Unidos remontó el pasivo con jonrones en la cuarta entrada: Gunnar Henderson se la sacó a Luis Severino y Roman Anthony lo hizo en presencia de Gregory Soto.

Anthony, el participante estadounidense más bisoño a sus 21 primaveras, había comprado una entrada para la final del Clásico de 2023 en Miami y observó desde las gradas cómo Japón venció a Estados Unidos 3-2.

“Cuando vienes al Clásico aquí, sueñas con representar a este país y estar aquí la próxima vez”, indicó.

Los relevistas estadounidenses permitieron dos hits en cuatro entradas y dos tercios, rematadas por Mason Miller, que superó las 100 mph y lanzó 13 de 22 pitcheos a esa velocidad. El final dispersión de Miller pareció bajo para la cuarta bulo a Geraldo Perdomo, pero el umpire principal Cory Blaser señaló con realce el strike tres.

“Un juego que recordaremos para siempre, ¿no? Entendimos que este iba a ser un juego del que se hablaría, probablemente uno de los más vistos de todos los tiempos”, comentó Mark DeRosa, el mánager de Estados Unidos.

La defensa dinámica fue poco habitual.

Con Estados Unidos debajo por una carrera en la tercera, Judge lanzó la bulo a 95,7 mph desde el huerto derecho a la tercera saco para poner out a Fernando Tatis Jr. y cerrar la entrada. Luego, Judge hizo una atrapada en zambullida con destino a detrás en la cuarta para robarle un hit a Soto, su excompañero de los Yankees de Nueva York.

Julio Rodríguez le negó a Judge un jonrón con una atrapada en brinco en la cerca del huerto central en la casa de campo, a 407 pies del plato.

“Yo estaba como, ‘OK, quizá tengamos una oportunidad aquí’”, dijo Judge. “Pero le pegas hacia un tipo como J-Rod, que es de los mejores, si no el mejor jardinero central del juego, va a hacer jugadas emocionantes como esa en momentos grandes”.

El campocorto Bobby Witt se desplazó con destino a el flanco del huerto derecho del infield para atrapar el rodado flemático de Soto en la casa de campo, se recompuso para pisar la segunda saco y realizó un tiro desequilibrado a primera para un doble play que terminó la entrada. Una entrada posteriormente, Witt puso out a Manny Machado en primera con un tiro desde el pasto del outfield.

Los momentos de pitcheo todavía fueron memorables.

El abridor dominicano Luis Severino dejó corredores en segunda y tercera en la tercera entrada cuando ponchó a Judge y a Kyle Schwarber, y Skenes salió de un bloqueo con las bases llenas en la cuarta cuando Austin Wells elevó para out.

Wells conectó un doble con un out en la séptima y el receptor, relativamente flemático, fue detenido en tercera con el sencillo de Perdomo con destino a Crow-Armstrong en el huerto central. David Bednar luego ponchó a Tatis Jr. y a Ketel Marte con lanzamientos rompientes por debajo de la zona de strike.

Antes de que Miller recibiera el canto de strike tres en la novena, Perdomo había bateado de foul un par de lanzamientos con cuenta llena.

“El mundo entero pudo ver a dos equipos con algunos de los mejores peloteros”, señaló el mánager dominicano Albert Pujols, probable futuro miembro del Salón de la Fama.

Los rosters incluyeron a 18 de los 41 jugadores que recibieron votos para el MVP el año pasado.

Judge dio un discurso a sus compañeros tras el ocio, con la observación puesta en el campeonato del martes contra Venezuela o Italia. Desde el inicio, percibió que la sombra del domingo sería singular.

“Se te pone la piel de gallina estando ahí en la línea, escuchando cómo anuncian todos los nombres. Era como un equipo de All-Star el que tenían allá”, remarcó.