SCOTTSDALE, Arizona. — El dominicano Rafael Devers vive un inicio de entrenamientos primaverales mucho más tranquilo con los San Francisco Giants, marcando un contraste importante con el animación tenso que rodeó su extremo campamento con los Boston Red Sox en 2025.
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Hace un año, Devers enfrentaba incertidumbre sobre su posición en el contorno tras la venida de Alex Bregman, otro antesalista sideral que firmó con Boston. Aunque inicialmente manifestó su deseo de mantenerse en la tercera cojín, terminó aceptando el rol de bateador designado. Sin secuestro, la situación volvió a tensarse cuando se negó a entretenerse en la primera cojín tras la equimosis de Triston Casas, episodio que precedió a su traspaso a San Francisco en junio.
Nueva etapa como inicialista
Ya con los Gigantes, Devers asumió el provocación de la auténtico y disputó 28 partidos como titular en esa posición durante 2025. Ahora, con anuencia vivo hasta 2033, se perfila como el primera cojín principal del club.
“Me siento muy bien. Trabajé en lo que necesitaba para estar listo en primera base y estoy cómodo”, expresó el toletero de 29 primaveras, enfocado plenamente en su nueva estructura.
El presidente de Boston, Tom Werner, calificó en días recientes como “desalentadora” la negativa del atleta a defender la auténtico en su momento. Devers, sin secuestro, evitó profundizar en el tema. “Eso es cosa del pasado. Mi enfoque está aquí”, afirmó.
Tampoco quiso referirse a Bregman, quien seguidamente firmó con los Chicago Cubs.
Confianza en el potencial ofensivo
En 90 juegos con San Francisco la temporada pasada, Devers bateó .236 con OPS de .807 y 20 cuadrangulares. El equipo demora que, con una campaña completa y estabilidad en su rol defensivo, pueda elevar su producción ataque.
El manager Tony Vitello destacó el impacto que tiene su presencia en la alineamiento. “Es un bateador que cambia la planificación del rival y mejora a quienes lo rodean”, señaló.
La ataque de los Gigantes contará asimismo con figuras como Willy Adames, Matt Chapman, Heliot Ramos, Luis Arráez y Harrison Bader, conformando un lineup que, según el propio Devers, “puede competir con cualquiera”.
Mientras tanto, el equipo asimismo evalúa el expansión de su principal prospecto, Bryce Eldridge, otra opción siniestra para la auténtico. Devers aseguró que el bisoño merece la oportunidad de demostrar su talento en Grandes Ligas.
Aunque no se define como un líder vocal, el dominicano ha asumido un rol activo interiormente del clubhouse, compartiendo experiencia y motivando a sus compañeros.
“Siempre trato de aportar cosas positivas y ayudar en los pequeños detalles”, comentó.
Instalado en una nueva etapa profesional, Devers deja a espaldas la controversia y centra su energía en consolidarse como cámara esencia en San Francisco para la temporada 2026.
