Desmontarse del poder, en cualquier brazo, para la gran mayoría, es una valor proporcionado difícil, es más, difícil de digerir para aquellos que creen que escalaron a posiciones de mando para establecer dictaduras, muchas veces implacables, contra quienes se le opongan de cualquier forma.
Esa situación impera en todos los sectores de la vida, aunque se escale a un cargo mediante comicios popular, pero llega un momento, en que olvidan reglas esenciales.
En los deportes, que debiera ser una actividad con un amplio sentido demócrata, observamos como los dirigentes, que se “encumbran” y se hacen del poder, es muy difícil que reconozcan que hay otros que tienen derecho a subir, por los mismos métodos empleados por ellos,
En el Comité Olímpico Internacional, son escasos los dirigentes que declinan a sus cargos, tras cumplir los tiempos para los que fueron escogidos. Siempre buscan seguir.
Pero esa fiebre de tener la “sartén por el mango”, se ha extendido a los comités olímpicos nacionales, y una muestra de lo expuesto, la tenemos de eso, lo tenemos en República Dominicana, donde en el extremo medio siglo, no pasan de seis los que han estado al frente del COD.
Que no quede la último duda, bajo ese sistema con visos dictatoriales, aunque resultón demócrata, no se logra el avance de ningún organismo que tenga la responsabilidad trabajar en la mejoraría de miles de atletas.
RADARES.- La comisión que nombró el presidente Abinader para estudiar la factibilidad de construir un nuevo estadio, donde está emplazado el Quisqueya, concluyó que es necesario tener uno que llene los estándares de los Grandes Ligas. Lo que habría que ver, es si en ese plan entrarán como inversionistas los magnates del béisbol específico, quer serían los más beneficiados.
