El tiempo transcurre a un ritmo tan acelerado, que a cada momento se originan cambios tan repentinos, que para una gran mayoría resulta difícil, por no afirmar, que imposibles de digerir.

Esos cambios radicales han venido a constituir, en la mayoría de los casos, en avances significativos en todos los renglones, y el deporte no podrá escapar a ellos

Y es que, el uso de la inteligencia artificia, l cada día seguirá impactando a todas las disciplinas, y aunque muchas se resistan, se verán en la indigencia de implementarlas en pro de su avance en las diversas sociedades.

El béisbol, uno de los deportes, que siempre ha puesto longevo resistor a los cambios, ya está aplicando métodos que hace unos pocos abriles, parecían imposibles.

Hoy ese impacto está en los cambios en el arbitraje, entrenamientos, y en la forma de pugnar.
Pero las cosas no se quedan ahí, legado que la Inteligencia Artificial estudia desde la interacción que tienen los aficionados internamente de los estadios, la velocidad de los lanzamientos y los patrones de cada bateador.
Además, puede “mapear” el cuerpo del pícher, identificando desde su postura en el montículo, con el impulso que va a realizar.

Otro paso de avance, que ha proporcionado al béisbol y a otras disciplinas, es la revisión estricta de jugadas justas y consistentes ,que el humano no garantiza en un suspensión porcentaje
Definitivamente, esto y muchas otras variables más, han puesto al béisbol, uno de los deportes menos legado a los cambios, a tener que adoptar filosofías y políticas que nunca sus promotores y atletas, pensaron que tendrían que implementar.

Mientras eso ocurre, el mundo, como decía Rodriguito, “prosigue su agitado curso”.