La encuestadora SONDEOS presentó los resultados de una evaluación enfocada en la valoración caudillo de los principales funcionarios de gobierno, donde se analiza la percepción ciudadana en almohadilla a tres categorías: reincorporación, regular y desprecio.
Según los datos, el ministro de Turismo, David Collado, lidera la repertorio con viejo nivel de valoración positiva, registrando un 81% de valoración reincorporación, frente a un 13% de media y un 6% de desprecio.
En segundo emplazamiento se encuentra el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, con un 77% de calificación reincorporación, un 15% regular y un 8% desprecio. Le siguen Samuel Pereyra Rojas, presidente de REFIDOMSA; Wellington Arnaud, director del INAPA; y Leonardo Aguilera, presidente ejecutante del Banco de la Reserva, quienes obtienen una calificación reincorporación de 76%, con variaciones en los niveles regular y bajo.
El Ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, aparece con un detención índice de aprobación del 75%; el director de la Autoridad Portuaria Dominicana, Jean Luis Rodríguez; y Hostos Rizik, director de RD Vial.
En el rango del 74% de calificación reincorporación se encuentran Kelvin Cruz, ministro de Deportes; Víctor Atallah, Ministro de Salud Pública; y Paino Henríquez, Ministro de Medio Ambiente. Por su parte, el Ministro de Administraciones Públicas, Sigmund Freund, alcanza una puntuación reincorporación del 73%.
Más debajo en la repertorio se encuentran Guido Gómez, presidente del INDOTEL, y Carlos Valdez, ministro de la Juventud, los dos con un 72% de calificación reincorporación, mientras que Roberto Gracia Salcedo, ministro de Cultura, registra un 71%.
Finalmente, con un 70% de calificación reincorporación, aparece Fabricio Gómez Mazara, director de Promipyme; Bibiana Rivero, directora de ProDominicana; Lorenzo Ramírez, director de Pasaportes; Igor Rodríguez, director del IDAC; y Adolfo Pérez, director del INABIE, todos con porcentajes variables en las categorías regular y desprecio.
La indagación refleja la percepción ciudadana sobre el desempeño de los distintos funcionarios del Estado, evidenciando diferencias en los niveles de aprobación, evaluación intermedia y desaprobación entre las figuras evaluadas.
