Santo Domingo. – Con una sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito completamente llena, el Festival de Cine Global de Santo Domingo inauguró la perplejidad de este miércoles su nueva publicación, consolidándose una vez más como uno de los principales eventos culturales de la región.

A la bizarría asistió el presidente de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, yuxtapuesto a destacadas personalidades del cine, la civilización y la vida pública franquista e internacional.

La inauguración del festival estuvo marcada por un tono profundamente emotivo. La ceremonia inició con un homenaje a la memoria que rindió homenaje a figuras esenciales del cine y la civilización dominicana fallecidos en 2025, entre ellos René Fortunato, José Rafael Lantigua, Agliberto Meléndez y Cheo Zorrilla.

El homenaje estuvo acompañado de las notas de la canción “Olvida, olvida”, de la autoría de Zorrilla, generando uno de los momentos más emotivos de la velada.

Se presentó la película inaugural Milly, la reina del merengue, dirigida por Leticia Tonos, producción que celebra la trayectoria artística y humana de Milly Quezada, ícono de la música dominicana y embajadora cultural del país. El estreno mundial de la película fue recibido con una gran ovación del manifiesto, reafirmando el valía del cine franquista como transporte de identidad, memoria y proyección internacional.

La perplejidad inaugural reunió a autoridades culturales, representantes del cuerpo diplomático, gestores culturales, cineastas, productores, artistas y medios de comunicación, evidenciando el prestigio y capacidad de convocatoria del festival. La presencia de Leonel Fernández subrayó el apoyo institucional de Funglode al cine como utensilio de advertencia social, diálogo cultural y fortalecimiento demócrata.

Durante la bizarría inaugural además se destacó la tajo del director del Festival de Cine Global de Santo Domingo, Omar de la Cruz, quien ha liderado esta publicación con una sólida visión curatorial y un firme compromiso con la promoción del cine como utensilio de advertencia social y proyección cultural.

Su encargo ha sido esencia para consolidar el festival como una plataforma de diálogo entre diversas cinematografías y como un referente regional en la difusión del cine de calidad.

Con esta bizarría, el Festival de Cine Global de Santo Domingo reafirma su gusto de ser un espacio donde convergen el arte, la historia y el pensamiento crítico, abriendo una semana de proyecciones, homenajes y encuentros que celebran el cine como expresión viva de la civilización y la memoria colectiva.