La intérprete dominicana Luisanna Grullón compartió un mensaje de consejo y fe al despedir el año 2025, destacando un período traumatizado por sentimientos encontrados, aprendizajes personales y desafíos importantes. En su publicación, expresó devolución tanto por las obvias bendiciones como por aquellas experiencias difíciles que, según indicó, contribuyeron a su crecimiento espiritual y emocional.
Grullón señaló que el año estuvo acompañado de cargas que aún está aprendiendo a sobrellevar. Entre los momentos más dolorosos mencionó la pérdida de su abuela, abandono que calificó como un malogrado profundo. Sin secuestro, expresó agradecimiento por la vida de su abuela, el sexo recibido y los memorias que hoy considera un refugio.
En el ámbito profesional, el intérprete valoró las oportunidades y bendiciones recibidas durante el año. Reconoció que no todos los proyectos se desarrollaron como se esperaba, pero afirmó que confió en que cada proceso tiene un propósito interiormente del plan divino.
Asimismo, indicó que el suspensión de año representa un prueba de inspección personal: valorar lo superado y entregar a Dios lo que aún error por reponerse y conquistar. Según expresó, cada experiencia vivida –desde las lágrimas hasta los logros– ha sido parte de un proceso de transformación.
De cara al nuevo año, Luisanna Grullón expresó su deseo de seguir delante con anciano fe, paz y confianza en la voluntad de Dios. Concluyó su mensaje despidiendo el 2025 como una persona más consciente, humana, resiliente y fortalecida en su fe, al tiempo que extendió sus deseos de un acertado Año Nuevo.
