«Pensé que no volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno, pero con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy», fueron las palabras de Amaia Montero en su esperado regreso como vocalista de La Oreja de Van Gogh por todo lo stop, donde reconoció que «esto es mucho más que un concierto».
Un total de 15.000 aficionados se dieron cita este sábado para su regreso a los escenarios, unido a Xabi San Martín (teclados), Álvaro Fuentes (bajo) y Haritz Garde (escuadra). La partida de Pablo Benegas a la guitarra, tras su marcha temporal, es suplida por Imanol Goikoetxea, músico que ya ha colaborado con el clan en anteriores ocasiones.
Un conocido compuesto mayoritariamente por treintañeros y totalmente entregado ha hecho temblar el Bizkaia Arena del BEC en el inicio de la expedición 'Tantas cosas que contar', un repaso por toda su carrera con el que la cuadrilla easonense celebra su 30 aniversario y que supone además el refriega con su vocalista innovador, tras la marcha de Leire Martínez, voz del clan durante 17 primaveras, cuya marcha en octubre de 2024 provocó una segunda ruptura y otro gran revuelo. medios de comunicación.
La afán era inmensa y este refriega no ha defraudado a los aficionados, que han coreado uno a uno los 25 temas del repertorio, algunos de sus inicios, un único tema nuevo y dos de la época de Leire Martínez.
Especialmente celebrados han sido himnos como '20 de enero', 'Dulce disparate', 'París', 'Pop', 'La Playa', 'El 28', 'Rosas', 'Cuídate' o 'Puedes contar conmigo', con los que se ha derrumbado el Palacio de Exposiciones de Bilbao.
Sorpresas en un concierto de dos horas
El espectáculo comenzó a las 21.35 horas, sobre un atmósfera minimalista, compuesto por cinco plataformas como únicos instrumentos, pero con un gran despliegue visual de más de 40 pantallas, que han sido protagonistas durante toda la incertidumbre a través de juegos de luces, imágenes y mensajes -como la «Volverá» en mayúsculas que cierra 'Dulce loca'-, y en las que incluso el conocido asistente ha podido hallarse reflejado disfrutando del hábitat festivo.
Primero subieron al atmósfera los cuatro instrumentistas y luego Amaia Montero hizo su aparición cósmico en el centro del atmósfera, vestida con un mandril rosa vivo y de pie sobre una plataforma elevada del suelo. Nada más verla aparecer, el conocido estalló en gritos de optimismo, que incluso les impidió escuchar su voz al inicio del tema '20 de enero'.
Al que se considera uno de sus grandes éxitos le ha seguido 'Deseos de cosas imposibles' y la primera sorpresa de la incertidumbre, con la interpretación de Amaia de 'El extremo vals', primer single tras la incorporación de Leire como vocalista.
La cantante irunesa quiso consagrar entonces unas palabras a sus fans: “Han pasado muchas vidas en estos años y estar aquí con vosotros es mucho más que un concierto”, aseguró. En su primera intervención se refirió abiertamente a los problemas de lozanía mental que tuvo que afrontar.
«Hubo momentos en los que pensé que nunca más volvería a poner un pie en un escenario. Estaba perdida, completamente perdida, hasta el punto de no reconocerme. Bajé al mismísimo infierno, y esa no es una manera de hablar. Fueron muchos días de oscuridad en los que pensé que para mí todo había terminado (…) Con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy», dijo, mientras los presentes le mostraban su apoyo aplaudiéndola al bramido de «Amaia, Amaia».
«El grupo, mis chicos, mis compañeros. Esta noche vamos a cantar como si nunca hubiera pasado el tiempo», deseó.
Uno de los momentos más emotivos del recital fue con el teclista
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La cantante Amaia Montero durante el concierto que la cuadrilla La Oreja de Van Gogh ofrece este sábado en Barakaldo. EFE/Miguel Toña
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La cantante Amaia Montero durante el concierto que la cuadrilla La Oreja de Van Gogh ofrece este sábado en Barakaldo. EFE/Miguel Toña
en lo stop
Después de un 'La Playa' muy cantado, ha llegado el momento del único tema nuevo, 'Estamos todos bailando la misma canción', estrenado en un software particular de La 1 de RTVE la pasada Nochevieja, y que Amaia Montero ha cantado a varios metros del atmósfera, por lo que su afinación se ha trillado afectada. “La primera vez que me subo y lo hago fatal, soy consciente”, se disculpó apoyada por los aplausos del conocido.
Y la novedad ha dejado paso al primer tema que compuso la cuadrilla, 'El 28', que ha enlazado con 'Soledad' y 'La chica que llora en tus fiestas', el segundo del atmósfera de Leire y la peor función vocal de la incertidumbre, con una Amaia desafinada y muy apretada para datar a las notas altas.
Sin bloqueo, rápidamente se compensó con otra de las sorpresas de la incertidumbre, una interpretación breve de 'Nada se compara con 2 U', de Sinéad O'Connor.
Después de las pegadizas 'Roses' y varios 'beste bat!' ('¡otro, otro!') Tras desentenderse el atmósfera, el quinteto regresó para el acto final, para el que tienen reservados varios de sus grandes éxitos -'Cuídate', 'Muñeca de trapo' y 'Puedes contar conmigo'-, antaño de concluir con un emotivo ataque conjunto de los cinco y un agradecimiento al conocido, que les dedicó una larga ovación.
Durante este fin de semana, 30.000 aficionados asisten a los dos conciertos consecutivos en el BEC, los dos con la cuadrilla toledana Veintiuno como teloneros, con los que La Oreja de Van Gogh celebra tres décadas de éxitos.
Una expedición que continuará los días 28, 29 y 31 de mayo en el Movistar Arena de Madrid, donde finalizará el 30 de diciembre, tras 35 conciertos en vigésimo ciudades, para los que ya se han vendido más de 400.000 entradas y que ha colgado el cartel de 'fatigado' en fechas como la de este sábado.
Jon Ander Santamaría


