Los fanales entreabiertos, la vistazo esquiva y la postura corporal displicente. Así, como desde que llegó a la NBA en 2016, Brandon Ingram recibió con el cruce igualado en 95, picó tres veces la pelota, frenó, lanzó y acertó el doble, con 0.6 segundos en el temporalizador para encaminar el triunfo de Toronto Raptors delante Indiana Pacers. Así, el equipo de Darko Rajakovic encadenó su novena trofeo consecutiva en este sorprendente inicio de temporada.
Ingram es, sin dudas, la máxima figura ataque de los Raptors. El de este miércoles fue el tercer tiro campeón en su carrera con 1 segundo o menos en el cronómetro (uno en Los Angeles Lakers en 2017 y otro en New Orleans Pelicans en 2022). El cornisa transita su primera campaña en Toronto, en la que promedia 21.8 puntos, 5.9 rebotes y 3.7 asistencias por partido. Su talento es indiscutible, pero que él sea la opción más confiable en ataque marca que el techo del conjunto es bajo. O, al menos, que no dependen de su fortuna para lograr muy suspensión.
Su socio en este noviembre plagado de éxitos, con récord de 12-1, es Scottie Barnes. El mejor rookie de la temporada 2021-2022 mantiene el nivel que lo llevó a ser All-Star en su tercera campaña en la agrupación: promedia 19.5 puntos, 7.9 rebotes y 5 asistencias por placer.
El tridente de figuras de cartel sin luminarias estridentes lo completa RJ Barrett, falto de los últimos dos partidos por una ultraje en la rodilla derecha. El canadiense aporta 19.4 puntos, 4.8 rebotes y 3.8 asistencias por cruce.
Como soporte de estos tres nombres hay un plantel comprometido al trabajo de conjunto y disciplinado en defensa: contestan cada impulso que pueden y consiguen tapones en momentos importantes como el de Jakob Poeltl a Pascal Siakam acoplado ayer de la lance decisiva de Ingram contra los Pacers.
La seguidilla de victorias, y el impresionante registro en el mes son rutilantes pero no deben ocultar la existencia, ya que el calendario fue benévolo con los Raptors en este período: solo se enfrentó a un equipo del Oeste, el alicaído Memphis Grizzlies, y no tuvo rivales de mucho peso del Este, con tres duelos contra Cleveland Cavaliers, dos delante Philadelphia 76ers -repartió victorias- y uno frente a Milwaukee Bucks como los más desafiantes.
En el horizonte cercano aparecen New York Knicks, Los Angeles Lakers y Boston Celtics, pruebas más exigentes que indicarán si la destello triunfal tiene una estructura sólida.
Darko Rajakovic marca el estilo de Toronto Raptors
Darko Rajakovic, nacido y formado en Serbia, es el preparador principal de los Raptors desde la temporada 2023-2024. En su primera campaña, el equipo canadiense consiguió 25 victorias y en la segunda, 30. La confianza en el proceso de trabajo empezó a entregar resultados alentadores en la tercera.
El reconvención de Rajakovic vinculado a la NBA comenzó en 2004 cuando fue un pipiolo aprendiz de Gregg Popovich y su equipo de trabajo en la Summer League. Mantuvo esa tarea hasta 2011. Antes, había tenido relación con Lute Olson, el preparador de la universidad de Arizona (en 2003), y incluso con Mike Krzyzewski, histórico coach de Duke (en 2007).
El camino de Rajakovic comenzó a los 16 primaveras en Borac Čačak, de su ciudad procedente, y continuó en Estrella Roja de Belgrado, siempre en categorías formativas. Luego estuvo tres primaveras en Espacio Torrelodones, de la agrupación EBA de España, hasta que en 2012 se le abrieron las puertas para ingresar al mundo de la NBA: Tulsa 66ers, el equipo filial de Oklahoma City Thunder, lo contrató como preparador principal. A partir de allí, todo fue enseñanza, explicación y crecimiento en el universo de la mejor agrupación de básquetbol del mundo. Trabajó como asistente en el Thunder, Phoenix Suns y Memphis Grizzlies hasta que le llegó la gran oportunidad en los Raptors.
Rajakovic no se olvida de sus orígenes y la escuela serbia: le pone impronta FIBA al placer de su equipo en la NBA, especialmente en el trabajo de los jugadores sin pelota y en el spacing. Además, el serbio examen desarrollar a los jóvenes y mejorar el rendimiento de sus estrellas, sobre todo de Ingram.
«Esto es para lo que estoy acá», dijo Ingram en el Scotiabank Arena luego de su tiro campeón contra Indiana.
«Todos saben por qué Brandon está aquí y lo que hace por nuestro equipo, y no hay ningún secreto en eso», aseguró Rajakovic.
Era evidente que el postrer intento de los Raptors frente a los Pacers estaría en las manos del desgarbado cornisa. Ingram no decepcionó.
En el vínculo de confianza mutua entre el ludópata más importante del equipo y el preparador se afirma la esperanza de un progreso sostenido en Toronto. Y que la sorprendente destello triunfal se transforme en cotidianidad.
