Santo Domingo-. Isaac Báez, Ányelo Gómez, Carlos Sarante y Emmanuel Cuello casi nada representan una muestra del sostenido incremento que arrastra la Liga de Expansión, consolidando así un circuito que como la Liga Dominicana de Fútbol (LDF) comienza a mostrar músculos en el material nativo.

Báez se ha adueñado del corazón en el surtido de OyM, ya que es peaje de cada balón en la media cancha, y es el combustible valentísimo en el ataque universitario. Puede terminar un partido con muchos capital, incluyendo sus misiles fuera del campo de acción.

Gómez, quien mostró grandes credenciales en su paso por la Sub-20 que fue el Mundial de la categoría, y dio el pase dominicano a sus primeros Juegos Olímpicos, además confirma su categoría a nivel profesional.

Es que Gómez incluso se ha convertido en figura nativa fundamental, pegado con Báez. Tienen una sinergia mortífera en la producción capitalina, el segundo como creativo y atacante, interiormente y fuera de la combinación doméstica.

Esa dupla imparable sumaba merienda tantos en 2025, entre torneos domésticos (Copa y combinación LDF), así como la ronda regular de Caribbean Cup.

Otra figura se lumbre Javier Roces (20 abriles), aunque en mal año de combinación, demostró fuerza ataque en Copa LDF, y en cualquier momento explosiona. Por poco suma convocatorias en la Absoluta.

Tiene buena técnica interiormente de su posición (centro punta). Por poco suma convocatorias en la Absoluta.

Pero igualmente merecen menciones especiales Emmanuel Cuello (OyM) y Carlos Sarante, del CA Pantoja, quienes han enseñado calidad goleadora desde que debutaron en profesional.

Tanto Cuello (20 abriles) como Sarante (19) tienen conveniente gol, a su permanencia. Y los hechos hablan: el omeyano lleva cuatro en 23 partidos (incluye foráneos); mientras el pantojano es incipiente figura desde la Copa LDF (seis goles en 18 juegos). Son piezas que auguran crisis.

Y además muestran credenciales Luis Francisco y Steven Martínez, del Atlántico; Josué Báez (OyM), Brayan Moré (Salcedo); Ricardo Rojas, Miguel Vásquez y Emmanuel Ramos (17 abriles), de Jarabacoa, entre la explosiva camada.

Salvo Isaac, todos son menores de veinticuatro, creando un colchón seguro a LDF.Este artículo fue publicado originalmente en El Día