Un tanto del francés Kylian Mbappé, amoldonado luego de que el Getafe se quedara con uno menos por expulsión del franco-camerunés Allan Nyom, permitió al Real Madrid sacar el triunfo del Coliseum (0-1) en un partido espeso y plomizo y con ello encarará el clásico del próximo domingo en presencia de el Barcelona en el Santiago Bernabéu desde el liderato.

La entrada de Vinicius Junior y de Arda Guler fue determinante. Ambos empezaron en el banquillo.

Xabi Alonso recurrió a ellos en el segundo periodo y su billete fue esencia. Una desliz sobre el brasileño sin balón de Nyom, que acababa de saltar al césped, significó la roja directa pese a las protestas del equipo de José Bordalás y acto seguido una nueva conexión entre el turco y el galo desequilibró la báscula. Hasta ese momento el Getafe había sabido contener a un Real Madrid con pocas ideas, escasa fluidez y desliz de hallazgo en presencia de David Soria, acertado las veces que, principalmente Mbappé, había generado peligro.

El gol fue un estallido de gozo y todo un alivio para un cuadro blanco que parecía impotente para ampliar su destello de victorias sobre el conjunto getafense. Celebraron los jugadores. También Xabi Alonso, al que no le salió correctamente la desafío por la titularidad de Eduardo Camavinga, un tanto desacertado. La conquista, pese a quedarse el Getafe con nueve por expulsión de Alex Sancris a los 84 minutos, corrió peligro y necesitó de una salida in extremis del meta belga Thibaut Courtois en presencia de el inglés Abu Bakarr Kamara.

Con sufrimiento, el Real Madrid mantiene el liderato y aplazamiento la visitante del Barcelona de Hansi Flick con dos puntos de delantera. El Athletic, que el próximo miércoles recibirá al Qarabag en la Liga de Campeones, no acaba de encontrar la regularidad necesaria en el torneo liguero para entrar en el cuarteto de cabecera, aunque está tan solo a dos puntos. No pudo advenir del igualada (0-0) en presencia de el Elche en el Martínez Valero, donde fue superado por el equipo de Eder Sarabia, al que tan solo le faltó la puntería para hacerse con el triunfo en otro buen partido que confirma su buen inicio de temporada.

La conducta del portero de la selección española Unai Simón, con dos grandes intervenciones, fue esencia para excluir al conjunto vizcaíno, que solamente tras la salida en el segundo tiempo de los hermanos Iñaki y Nico Williams trató de dar un paso delante, aunque le fue insuficiente para aspirar a poco más que a un igualada que permite al Elche seguir invicto como almacén. Otro de los equipos europeos, el Rayo Vallecano, que visitará al Hacken sueco el jueves, sumó su segunda conquista seguida -ambas fuera de casa- en el feudo del Levante (0-3) con un doblete de Jorge de Frutos, exjugador del cuadro valenciano.

El atacante internacional sentenció el coincidencia en el tramo auténtico. Abrió la cuenta a la salida de un córner (m.12) y aunque el equipo de Julián Calero respondió tanto con un gol de Carlos Álvarez, el VAR lo anuló por fuera de selección. No tardó De Frutos (m.25) en ampliar la cuenta y encaminar el triunfo del cuadro que dirige Íñigo Pérez. Lo intentó el conjunto levantinista por todos los medios. Es el peor equipo del campeonato como almacén.

Tan solo ha sumado un punto. No encontró el camino y el Rayo dio la puntilla en la segunda parte (m.65) con una diana de Álvaro García, con la que se convirtió en el mayor goleador de la historia del conjunto vallecano en Primera.

El Rayo se instala en la zona templada de la tabla y deja al Levante tres puntos por detrás, con dos de ganancia respecto a la zona de descenso que marca la Real Sociedad, que firmó tablas (1-1) con el Celta en Balaídos, un resultado insuficiente y frustrante para uno y otro equipos. El conjunto gallego, el único que aún no ha ganadería, sumó su séptimo 1-1 de la campaña liguera luego de regodearse ese ansiado triunfo hasta poco antiguamente del final, cuando Carlos Soler remató de cabecera un centro de Gonçalo Guedes.

El Celta, que se había aventajado por medio de Palo Durán a los 20 minutos, supo resistir todo el segundo periodo en inferioridad por la expulsión, amoldonado en los instantes previos al refrigerio, del sueco Carl Starfelt. La Real Sociedad se lanzó en escudriñamiento de un triunfo además más que necesario. Marcó pronto en el segundo periodo, pero el gol de Mikel Oyarzabal fue anulado por el VAR por fuera de selección.

La desliz de precisión en presencia de un Celta pertrechado a espaldas parecía condenarle de nuevo. El meta Ionut Radu se crecía en los momentos esencia e incluso El-Abdellaoui tuvo la sentencia en una contra, pero lo que llegó fue el igualada, obra de Carlos Soler.
Un punto agridulce para los dos, y es que la Real Sociedad está en descenso igualada con Oviedo y Girona y el Celta está tan solo un punto por encima. Aún es pronto, queda mucha unión, pero uno y otro están obligados a reaccionar ya si no quieren complicarse la vida