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Más de dos décadas posteriormente del crimen del rapero Tupac Shakur, unas memorias autopublicadas por una figura insignificante del hip-hop prometían la historia “real” de un caso que durante mucho tiempo había fascinado al divulgado y frustrado a las fuerzas del orden. “Soy uno de los pocos testigos presenciales que aún viven del asesinato de Tupac”, decía la preámbulo del tomo de Duane Keith Davis de 2019.

El tomo de memorias, titulado Compton Street Legend, (Leyenda de las callesde Compton) retrata a Davis como una figura esencia de los South Side Compton Crips, una de las pandillas involucradas en la rivalidad del hip-hop entre las dos costas en la término de 1990. Su autor, conocido por el apodo de Keffe D, es identificado en sus páginas como el hombre que adquirió el armas y persiguió Tupac Shakur en un acto de venganza que culminó en un tiroteo desde un coche perpetrado por su socio cerca del Strip de Las Vegas en septiembre de 1996.

Al principio, el tomo, publicado en coautoría, pasó prácticamente desapercibido fuera de los círculos online dedicados a la historia del hip-hop y los crímenes reales. Pero un detective del Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas, a quien se le había asignado la tarea de reabrir el caso sin resolver, se fijó en él. En silencio, el detective trabajó para reunir pruebas. En 2023, leyó en voz adhesión fragmentos del tomo delante un gran cuerpo, que finalmente acusó a Davis de un cargo de crimen por la crimen del popular rapero.Este, de 63 abriles, se declaró inocente y negó cualquier implicación.

Ahora, cuando está previsto que este lunes comience la selección del cuerpo en el inteligencia, el tomo se encuentra en el centro de un caso en el que los investigadores no han podido hallar otras pruebas esencia, como el armas homicida o el coche en el que viajaba el tirador, destaca Infobae.

¿Son los pasajes del tomo, como afirman los fiscales, una confesión hecha porque creyó erróneamente que gozaba de inmunidad total delante la conciencia? ¿O, como se aplazamiento que argumente la defensa, son un relato ficticio inventado para obtener un beneficio crematístico? “Le estamos dando demasiada credibilidad, valor e importancia a declaraciones que se hacen únicamente con fines de entretenimiento”, dijo Michael Sanft, abogado del acentuado, en una audiencia el mes pasado. “No se trata de una confesión a un sacerdote, ni a un policía, sino de una confesión para promocionar un libro, para vender un producto”.

Las memorias se han utilizado como prueba en casos penales y civiles de gran repercusión. En el recurso posterior a la absolución de O.J. Simpson por el crimen de su exesposa y su amiga, sus abogados argumentaron que sus memorias de 2007, If I Did It (Si lo hubiera hecho), ofrecían un relato hipotético, no una confesión, y que fueron escritas en su longevo parte sin su billete.

Es probable que los abogados defensores señalen hasta qué punto la exageración y la autoexaltación forman parte del ecosistema del hip-hop, donde la credibilidad callejera a menudo se traduce en ganancias y un entrevistado en un podcast puede percibir decenas de miles de dólares. Los raperos suelen atribuirse en sus canciones actos de violencia que no cometieron, afirmó Lucius Outlaw III, profesor de derecho en la Universidad de Howard, quien se ha dedicado a respaldar que las humanidades de rap no se utilicen indebidamente en casos penales. Sin bloqueo, unas memorias, promocionadas como totalmente auténticas, probablemente se percibirán de forma muy diferente, añadió.

“Creo que Duane Davis y sus abogados se encuentran en una situación realmente difícil”, dijo el profesor Outlaw, “porque hay una gran diferencia entre decir que esto es una autobiografía sobre mi experiencia de vida y decir que es una memoria”.

Compton Street Legend, con marcas de agua que simulan agujeros de bala en muchas de sus páginas, se comercializó como una especie de thriller de gánsters sobre la vida de cierto que se codeó con los gigantes del hip-hop de los abriles 90, incluidos dos magnates del rap convertidos en rivales, Sean Combs y Marion Knight, conocido como Suge.

Analiza dos de las mayores tragedias en la historia del hip hop: el crimen del Tupac Shakur, seguido meses posteriormente por el crimen de Notorious B.I.G. Y para los investigadores, que no pudieron encontrar la pistola Glock calibre .40 utilizada para matar al Shakur, ni el Cadillac blanco en el que supuestamente viajaban Davis y tres asociados, se ha convertido en una prueba esencial. Los otros tres hombres, que inicialmente se negaron a cooperar con la policía o negaron su implicación, han fallecido desde entonces.

Cuando salió a la luz el tomo de 215 páginas, los investigadores contaban con lo que el autor presentó como su relato de su papel fundamental en el crimen. El tomo afirma que “los fuegos artificiales comenzaron” posteriormente de que él viera al Tupac agacharse para alcanzar lo que creyó que era un armas. “Uno de mis hombres, que estaba en el asiento trasero, agarró la Glock y empezó a disparar en respuesta”, dice el tomo en la página 105.

El abogado defensor ha intentado, sin éxito, que el tomo no se utilice en el inteligencia. En un esfuerzo por desvincular a Davis de la persona retratada en sus páginas, la defensa ha hecho narración a una entrevista que la policía realizó al hombre que figura como su coautor, Yusuf Jah.

Según la transcripción de la entrevista, Jah declaró a los investigadores que había escrito el tomo íntegramente, basándose en conversaciones con Davis. En ocasiones, según Jah, él relataba información que había escuchado de otras personas. Luego reconoció que algunas partes las había improvisado. Según comentó, cuando envió los borradores a Davis antiguamente de su publicación, el tema no había sufrido ningún cambio. “Sinceramente, no creo que lo haya leído”, dijo a los investigadores.

En un inteligencia que se aplazamiento dure rodeando de un mes en el Tribunal de Distrito del Condado de Clark en Las Vegas, los miembros del cuerpo escucharán sobre la disputa entre sellos discográficos y las hostilidades entre pandillas que sirvieron de telón de fondo para la crimen del Tupac Shakur en 1996.