Cuando el dominicano Teóscar Hernández llegó a un acuerdo para retornar a los Dodgers a comienzos de este año, era exactamente aquí en esta posición en la que visualizaba estar nuevamente, meses luego de una primera campaña de ensueño en Los Ángeles, en donde no sólo ganó su primer campeonato, sino que revitalizó su carrera tras una complicada campaña con los Marineros en el 2023.
Sin bloqueo, lo que parecía ser un hecho una vez los Dodgers alzaron el trofeo de Serie Mundial, de pronto no lo era. La agencia librado de Hernández duró un poco más de lo esperado, con el cañonero dominicano finalmente acordando retornar a Los Ángeles a comienzos de enero con un pacto de tres abriles y US$66 millones.
Pero durante el invierno, Hernández estuvo viendo de cerca lo que hacía la directiva del club. Cuando vio que Blake Snell acordó con los Dodgers en noviembre y la gran posibilidad de que la sensación japonesa Roki Sasaki acordara además con el equipo – el derecho firmó luego de Hernández – el cañonero supo que si quería retornar a lo más stop del béisbol, su mejor opción era retornar a donde lo ganó todo.
“Súper súper importante. Para mí, el front office siempre está buscando cómo poner el mejor equipo que ellos puedan en el terreno de juego”, comentó Hernández. “Es una organización, un grupo que lo único que piensa es en ganar. Sin importar lo que tengan que pagar, ellos siempre van y buscan los peloteros que ellos piensan que sean necesarios para seguir ganando”.
Desde el otro punto de sagacidad, esto es lo que ha buscado la estructura durante abriles. No sólo ofrecer grandes contratos, sino conseguir la consistencia ganadora que haga de Los Ángeles un destino predilecto entre los agentes libres.
“Hablamos mucho en la temporada baja sobre dos posibles escollos de los que nos sentíamos muy seguros. Uno era la mentalidad de nuestros muchachos y que la complacencia no iba a ser algo que se instalara”, explicó el presidente de operaciones de béisbol de Los Ángeles, Andrew Friedman. “[Jugadores que] estén enfocados y motivados por el delegado y por hacer poco que es increíblemente difícil».
Y Hernández, aun en un año con altibajos, en el que registró un OPS+ por debajo de su promedio permanente (108, comparado al 119 de por vida), encaja en ese molde, mostrando deseo por más, incluso luego del título.
Si quedan dudas, sólo desatiendo ver lo que ha hecho en la postemporada este año, en donde ha vuelto a elevar su nivel considerablemente, empalmando tres jonrones secreto e impulsando nueve carreras en los siete partidos de su equipo en esta instancia.
“Creo que en los playoffs no piensas mucho en tus estadísticas como jugador individual”, aseguró. “Es más un ‘¿qué puedo hacer hoy para ayudar a este equipo a ganar?’. Y no me preocupan los números. Me preocupa….[ganar]”.
Eso es precisamente a lo que se refería Friedman sobre el tipo de jugadores que buscan los Dodgers.
“Ganamos el campeonato el año pasado, pero la meta de ellos es seguir ganando. Es algo bien impresionante, no todos los equipos tienen esa misma mentalidad”, continuó el oriundo de Cotuí. “Súper contento de que pude firmar otra vez aquí y que estamos en esta posición a un paso de la Serie Mundial nuevamente”.
Rostros familiares en el horizonte
Precisamente hablando del Clásico de Otoño, hay un tablado que resulta muy llano para Hernández. En el otro banda de la coalición, los Azulejos y los Marineros están luchando en la Serie de Campeonato de la Liga Americana: dos de los exequipos del cañonero. Hernández pasó seis campañas con Toronto antiguamente de esa pasantía por Seattle en el 2023.
“Me mantengo en comunicación con Julio [Rodríguez], con [Luis] Castillo, con [Eugenio] Suárez de Seattle”, confesó Hernández. “Del otro lado, con Vladimir [Guerrero Jr.] y todos los muchachos que están allá. Hice buena relación con esos dos equipos, con ese grupo y [les] deseo lo mejor para ellos y que cualquiera que gane, pues yo estaría contento por todos ellos”.
Pero antiguamente de pensar en reencuentros, la representación es clara. Y esa mentalidad, la de dejar detrás los errores – como el del doble play causado en el Juego 1 – ignorar las estadísticas individuales y enfocarse nada más en la vencimiento del día, que Hernández trajo de revés a Los Ángeles, es la que los Dodgers necesitan para dar el sucesivo paso alrededor de la Serie Mundial.
Tomado de MLB.com
