El estado del tambaleante bullpen de los Dodgers quedó más que claro la perplejidad del miércoles, cuando el mánager Dave Roberts recurrió no a uno, sino a dos lanzadores con historial de abridores para tratar de producir una trofeo.

El japonés Roki Sasaki protegió una superioridad de dos carreras con una eléctrica séptima entrada de 1-2-3. Después de que los D-backs empataran el descanso con tres carreras delante Alex Vesia y el venezolano Edgardo Henríquez en el octavo inning, el corrido Clayton Kershaw lanzó un noveno episodio en blanco. En total, los Dodgers utilizaron siete brazos del bullpen para sacar una trofeo de 5-4 en 11 innings en el Chase Field, con Justin Wrobleski cerrando el descanso.

El triunfo redujo el número mágico de los Dodgers para conquistar el Oeste de la Liga Nacional a uno. Aventajan a los Padres por 2.5 juegos –y tienen a su amparo el criterio de desempate entre ellos–, por lo que pueden consolidar la división con una trofeo en el candado de la serie este jueves.

Sasaki, de 23 abriles, regresó tras perderse cuatro meses por un pinzamiento en el hombro derecho. No había agresivo como relevista a nivel profesional antiguamente de este año, su primera campaña en las Grandes Ligas. Su repertorio se vio aún más explosivo desde el bullpen, alcanzando las 99.8 mph con su recta de cuatro costuras. Ponchó a dos de los tres bateadores que enfrentó.

Kershaw, quien se retirará al final de esta temporada, hizo su primera presentación como relevista en temporada regular desde el 29 de septiembre de 2019 (todavía lanzó desde el bullpen en el Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Nacional ese mismo año). Gracias a una espectacular atrapada con zambullida de Tommy Edman en el pensil central para terminar la entrada, Kershaw enfrentó al intrascendente y mantuvo el igualada para soportar el descanso a extrainnings.

Los Dodgers desperdiciaron una oportunidad para tomar la superioridad en la parte adhesión del 10mo inning, cuando Hyeseong Kim –corriendo por Ben Rortvedt como corredor inconsciente– fue puesto out en el plato tras un sencillo de Mookie Betts, en una intrepidez agresiva de enviarlo al home.

Un inning más tarde, luego de que Jack Dreyer y Blake Treinen salieran de un atolladero en el candado del décimo, Edman conectó un sencillo al pensil izquierdo-central para poner en lo alto a los Dodgers. Wrobleski se encargó de cerrar el descanso y proteger la superioridad de una carrera en el 11mo capítulo.