La entidad pionera cerró su ciclo formativo 2026 con una producción que reunió a más de 140 estudiantes y puso en cuadro el resultado de un software universitario único en el país
Santo Domingo. RD. Núcleo Extremo Centro de Danza celebró su show de cargo 2026, “Urban Monster”, una producción concebida para mostrar el proceso de crecimiento de una nueva coexistentes de bailarines urbanos dominicanos que, desde edades cada vez más tempranas, alcanza niveles de preparación, ejecución y dominio teatral que reflejan la proceso que ha experimentado esta disciplina en el país.
En esta ocasión, el teatro del Centro Cultural Narciso González, fue el tablado donde 140 estudiantes se lucieron en cuadro, en un gran show de ballet que evidenció el crecimiento de cada uno de ellos.
El concepto partió de una frase que acompañó toda la producción: “El monstruo no nace. Se entrena”, una idea resume la filosofía detrás del trabajo de la entidad: el resultado que el notorio observa sobre un tablado no surge sólo del talento natural, sino de un proceso sostenido de formación, destreza, disciplina, corrección y crecimiento.
Urban Monster presentó esa proceso de modo progresiva. Los distintos grupos fueron apareciendo desde los primeros niveles infantiles hasta los estudiantes de decano preparación técnica, permitiendo al notorio observar cómo cambia un bailarín mientras avanza interiormente del software formativo de Núcleo Extremo.
Cada sillar combinó la historia del montón, su presentación coreográfica y el examen de su proceso durante la temporada, convirtiendo la cargo en una exposición del maniquí pedagógico que la entidad desarrolla durante todo el año.
Fundada en 2008, Núcleo Extremo fue pionera en la formalización de la enseñanza de la danza urbana en República Dominicana, desarrollando un software universitario que organiza el enseñanza por niveles y permite que un estudiante pueda comenzar desde la infancia y continuar su preparación hasta alcanzar niveles avanzados y profesionales.
Según la dirección de la entidad, actualmente no existe en el país otro software de danza urbana con una estructura pedagógica equivalente que acompañe al estudiante durante todas esas etapas y que, después, le permita aplicar su preparación interiormente de proyectos comerciales, audiovisuales, competitivos y profesionales.
La ruta comienza en los programas infantiles y continúa a través de los niveles básicos, intermedios, juniors y avanzados, hasta conectar con Da Republik Jr. y Da Republik, creando un puente vivo entre el salón de clases y el control profesional de la danza.
Ese maniquí ha permitido que niños y adolescentes que comenzaron su formación interiormente de la entidad presenten hoy capacidades técnicas y escénicas que anteriormente se asociaban a bailarines de edades y trayectorias mucho mayores.
Para sus directores, ese crecimiento tiene además una dimensión espiritual. “Estamos viendo una generación de jóvenes que se mueve y ejecuta a un nivel que hace algunos años parecía muy lejano para nuestro país. Nosotros atribuimos este camino a la dirección de Dios en nuestras vidas: primero permitiéndonos crecer como artistas y luego dándonos la responsabilidad de transmitir lo aprendido a las nuevas generaciones. Lo que estamos viendo hoy es el resultado de muchos años sembrando”, expresaron Jonathan Castillo y Larybel Olivero de Castillo.
Reconocimientos
Durante la temporada, los profesores observaron cinco áreas fundamentales en el avance de sus estudiantes:
DISCIPLINE — Disciplina, para buscar responsabilidad, puntualidad, preparación y constancia.
POWER — Pasión, destinada al estudiante cuya energía, fuerza, entrega y presencia sobre el tablado hacen evidente su coito por robar.
LOYALTY — Unión, para quien demuestra compañerismo, ayuda, inclusión y compromiso con su equipo.
RISE UP — Evolución, que reconoce al estudiante cuyo crecimiento durante la temporada ha sido especialmente significativo.
IMPACT — Liderazgo, para quienes influyen positivamente en su montón, dan ejemplo e inspiran a quienes los rodean.
Junto a estas cinco insignias se entregó el MVP — Estudiante Meritorio, considerado el mayor examen de Núcleo Extremo interiormente de cada montón. A diferencia de las insignias individuales, el MVP evalúa de modo integral la temporada del estudiante: su desempeño como bailarín, disciplina, crecimiento, compromiso, conducta y representación de los títulos de la entidad.
De esta modo, la cargo además funciona como un espacio para buscar que interiormente de un mismo salón existen distintas formas de destacarse y de contribuir al crecimiento colectivo.
Un equipo formado desde la experiencia profesional
La preparación de los estudiantes y la creación coreográfica del espectáculo estuvieron a cargo de Carlos David Mejía (Moro), María Gabriela Contreras (Gaby), Junior Rodríguez (Fox), Naomi Severino, Raymundo Rodríguez y Shayr Montero, bajo la dirección de Jonathan Castillo y Larybel Olivero de Castillo, fundadores y directores de Núcleo Extremo y directores de Da Republik.
La composición del equipo docente es una de las particularidades del software. Los estudiantes reciben formación de artistas que conocen la danza urbana desde el tablado profesional, la competencia internacional, la creación coreográfica y la producción artística.
Jonathan Castillo cuenta con una trayectoria que incluye más de una división como bailarín del Ballet Nacional Dominicano, reconocimientos como el Premio Soberano y experiencia coreográfica internacional. Junto a Larybel Olivero de Castillo ha desarrollado durante abriles una estructura de formación que conecta la enseñanza artística con disciplina, títulos, oportunidades y experiencia escénica.
Núcleo Extremo es adicionalmente la casa de Da Republik Dance Crew, agrupación dominicana de examen internacional, cuatro veces subcampeona mundial y semifinalista de America’s Got Talent. Esa experiencia profesional se convierte además en remisión directa para las nuevas generaciones que actualmente se forman interiormente de la entidad.
Una coexistentes que ya muestra el resultado
Urban Monster reunió en una misma producción estudiantes que atraviesan distintas etapas del proceso: desde niños que viven sus primeras experiencias sobre un tablado hasta jóvenes que ya exhiben un nivel reformista de ejecución. La intención fue precisamente que el notorio pudiera observar esa orientación completa de crecimiento.
Los estudiantes de último perduración representan el inicio. Los niveles intermedios muestran el avance. Da Republik Jr. presenta el resultado de abriles de entrenamiento. Así, la cargo se convierte en una fotografía del sistema completo.
Para Núcleo Extremo, el objetivo ahora es continuar elevando ese normalizado y ampliar las posibilidades para que cada vez más niños y jóvenes dominicanos puedan encontrar en la danza urbana una formación artística seria y una ruta vivo de avance. Urban Monster cerró una temporada, pero además presentó la coexistentes que viene detrás.


