Nueva York.- El presidente Luis Abinader se dirigió a la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas el miércoles, instando a la argumento internacional inmediata a invadir la crisis de profundización de Haití, que describió como una tragedia humana sin precedentes marcada por la violencia, el colapso institucional y el control de las pandillas. Hizo hincapié en que solo los esfuerzos globales coherentes y sostenidos pueden restaurar la seguridad y permitir que los haitianos lleguen a un acuerdo tolerante y soberano. Abinader reiteró que los grupos criminales, designados como organizaciones terroristas tanto por la República Dominicana como por los Estados Unidos, no pueden ser parte de ninguna negociación.

El líder dominicano advirtió que la tarea de apoyo de seguridad multinacional en Haití ha fallado hasta ahora conveniente a un personal insuficiente, fondos y estructuras. Respaldó una resolución de Panamá y Estados Unidos pidiendo una tarea reforzada bajo el comando de la ONU, subrayando la emergencia de su aprobación antiguamente de que el mandato expire el 2 de octubre. Más ampliamente, Abinader pidió la revitalización de la ONU y la multilateralismo, advirtiendo que sin reforma, la estructura arriesga la irrelevancia en un momento en que los conflictos globales y las restricciones financieras exigen la cooperación más resistente.

Más allá de Haití, Abinader presionó por las reformas en el sistema financiero integral para servir mejor a las naciones en avance, destacando la aprieto de financiamiento concesional, alivio de la deuda y una viejo cooperación. También señaló los logros dominicanos en la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria, al tiempo que pidió la probidad climática para los estados vulnerables que enfrentan la crisis triple planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Concluyendo, Abinader instó a la argumento integral colectiva: «Que la paz no sea un deseo, sino una decisión de todos. Ese es nuestro grito. Ese es nuestro sueño. Ese debe ser nuestro pacto común».