Santo Domingo.- El postrero boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública pinta una marcada imagen de las crecientes infecciones respiratorias y un costo preocupante de muertes infantiles durante la semana 29 (13-19 de julio). Las autoridades confirmaron 22 nuevos casos Covid-19 de 209 muestras, una tasa de positividad del 8 por ciento, mientras que 25 niños menores de un año perdieron la vida, lo que lleva el total de la crimen de niño del año en 970.

El Laboratorio de Referencia Nacional, el Dr. DeFilló, detectó la circulación activa de múltiples virus respiratorios, incluida la influenza B (condición de Victoria) con una positividad de 8.3 por ciento, y un 13.9 por ciento combinado para el adenovirus, el parainfluenza, la influenza A y el virus sincitial respiratorio. La vigilancia centinela registró 24 infecciones respiratorias agudas severas, elevando el 2025 acumulativo a 882 casos.

La mortalidad de niño se dispara en medio de brote respiratorio

La mortalidad de niño sigue siendo una preocupación crítica: las muertes neonatales representaron el 85.4 por ciento (829) del total de muertes infantiles. Public Health igualmente informó dos muertes maternas esta semana, una mujer haitiana y una mujer dominicana de 20 a 39 abriles, lo que lleva el recuento de crimen materna a 91, una disminución del 12 por ciento de 103 en esta etapa en 2024.

Las enfermedades transmitidas por vectores se mantuvieron estables. De 303 casos sospechosos de malaria, siete dieron positivo, contribuyendo a una cuenta de 2025 de 649 infecciones confirmadas por el laboratorio, con las provincias de San Juan y Azua más afectadas. La fiebre del dengue vio 26 casos sospechosos y una infección confirmada, mientras que la leptospirosis registró siete nuevas sospechas y no hay confirmaciones adicionales. No se vincularon muertes con la malaria, el dengue o la leptospirosis.

Las regiones más afectadas por Covid-19 incluyeron el Distrito Nacional, Espaillat y Duarte, con una incidencia de 74.24 casos por cada 100,000 habitantes en las últimas cuatro semanas. Los funcionarios de salubridad instan a la inoculación continua, el uso de máscaras en entornos abarrotados y la atención médica provocada por los síntomas respiratorios, especialmente entre los bebés y las mujeres embarazadas.

Con los patógenos respiratorios en aumento y casi mil vidas jóvenes perdidas, los expertos en salubridad pública advierten que la vigilancia fortalecida, la capacidad ampliada de la UCI y la divulgación comunitaria son esenciales para evitar nuevas tragedias. El referencia de la Semana 29 subraya la urgente condición de una inversión sostenida en la infraestructura de salubridad del país para proteger a sus ciudadanos más vulnerables.