Jarabacoa, La Vega.– En un acto cargado de música recinto, memoria y orgullo, el municipio de Jarabacoa dio un homenaje póstumo a las Raffy Matías de Merenguero, conocido como el caritativo del merengue, que murió en octubre de 2024.
La ceremonia fue organizada por la Oficina Nacional de Derechos de Autor (ONDA), Con el apoyo del Ministerio de Turismo, el Ayuntamiento recinto y varias entidades de dirección colectiva de derechos de autor.
Durante el acto, una placa de gratitud que resume su carrera artística, marcada por los éxitos como éxitos como Ama yo, Sin miedo a falta, No soy casquivana y Una hoja en blancoHimnos de merengue que consolidaron su superficie en la historia musical dominicana.
In addition to the posthumous tribute to Matías, other native artists and cultural managers of Jarabacoa were recognized for their contributions to national art and culture: the singer Ala Jaza (Emmanuel Jiménez), the architect Orlando Lora, Juan Bravo, Jasmin Altagracia Rosario Almonte (“Jazz”), Ysidro Agustín Peralta and Juan Antonio Vargas Martínez.
El gratitud se hizo como parte de un esfuerzo más amplio para hacer visible el valencia de los creadores dominicanos y proteger el respeto por sus derechos intelectuales.
El evento todavía sirvió como tablas para el diálogo institucional. Lucía Castillo, a cargo de las sociedades de dirección colectiva de la ola, ofreció una presentación centrada en las herramientas legales disponibles para proteger el trabajo de los artistas. Su intervención destacó la importancia de proteger las estructuras de defensa de los derechos de autor contra los desafíos actuales del sector creativo.
Cultura y crecimiento
El director común de la ola, José Rubén Gonell Cosme, y el director municipal de turismo, Yamilka Cruz Suriel, dirigieron el acto con palabras que destacaron el potencial de Jarabacoa como una ciudad cultural. Gonell elogió la energía artística que emana del municipio y celebró eventos como el desfile de flores, señalando que «las personas que nos visitan vienen a ver más que montañas y ríos: se trata de conocer el arte y la cultura».
Aprovechó la oportunidad para acentuar a las autoridades y la sociedad civil para que continúen apostando al arte como un motor de crecimiento y parte esencial del ecosistema turístico recinto.
Con este tributo, Jarabacoa no solo honra a uno de sus niños más emblemáticos, sino que reafirma su papel como enclave exquisito y cultural de la República Dominicana, promoviendo el gratitud de sus talentos y fortaleciendo la conversación sobre el valencia del arte en la construcción de la identidad doméstico.
