
Muchos padres están angustiados durante las horas que sus hijos pasan frente a las pantallas, pero un estudio flamante sugiere que el definitivo enfoque de atención debería estar en el explicación de comportamientos adictivos. Según la investigación, lo más preocupante no es cuánto tiempo pasan los niños con dispositivos, pero si su uso interfiere con sus responsabilidades diarias.
El Dr. Yunyu Xiao, el principal autor del estudio, explicó que el uso adictivo se define como ese «uso excesivo» que comienza a afectar negativamente los aspectos secreto de la vida del chiquillo, como sus deberes escolares, actividades extracurriculares o coexistencia habitual. «Sienten una necesidad y no pueden dejar de usarlo», dijo.
Los hallazgos del estudio revelan cifras alarmantes: casi el 50 % de los jóvenes analizados presentaron una incorporación tendencia a desarrollar la yuxtaposición al teléfono móvil, mientras que más del 40 % mostró señales similares en relación con los videojuegos.
Los investigadores advierten que es hora de cambiar el enfoque: en espacio de impedir solo el tiempo frente a la pantalla, es optimista observar el comportamiento de los niños y ayudarlos a construir una relación saludable con la tecnología.
