Nueva York —En una incertidumbre cargada de emociones y profusión en el Yankee Stadium, los Padres de San Diego protagonizaron una remontada absorbente para vencer 4-3 a los Yankees de Nueva York, en un coyuntura traumatizado por las expulsiones del mánager Mike Shildt y la suerte dominicana Fernando Tatis Jr.

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El drama comenzó en la octava entrada, cuando Tatis fue expulsado por discutir un strike cantado con el umpire principal, Adrian Johnson. Segundos luego, Shildt salió en defensa de su componente, protagonizando una acalorada protesta que incluyó el divulgación de su plástico de línea, un bolígrafo e incluso sus anteojos, en una de las imágenes más virales de la incertidumbre.

Lo que parecía una incertidumbre perdida para los Padres se transformó en una inolvidable remontada. Con dos outs y las bases llenas, Manny Machado conectó un doble productor de dos carreras, seguido por un sencillo de Xander Bogaerts que trajo dos más al plato, volteando el registrador en un brindar y cerrar de fanales.

«Esta victoria tiene un valor más profundo», declaró Shildt tras el partido. «Representa el ADN de este equipo: lucha, entrega y unidad».

Luis Arráez, quien negoció el boleto esencia previo al batazo de Machado, expresó: «Cuando vi a Mike hacer eso, dije: ‘Vamos a remontar’”.

El bullpen de San Diego, con una efectividad colectiva de 1.68, se encargó de sellar la triunfo. El novato Ryan Bergert se llevó su primera en Grandes Ligas al editar un séptimo inning sin daño. Fue el noveno triunfo de los Padres esta temporada viniendo desde detrás.

«Esto demuestra quiénes somos», sentenció Tatis. «Aquí todos nos respaldamos».