Los oficiales de la Agencia de Migración (DGM) detuvieron a 1.398 nacionales haitianos indocumentados y deportaron a otros 1.210 el 28 de abril (Foto: Migracion.gob.do)

Siempre he dicho que el líder que ha mostrado la maduro preocupación por el problema de la migración haitiana ilegal en la República Dominicana ha sido el presidente Luis Abinader, planteando constantemente el problema en los foros internacionales y tomar medidas para evitar el aumento de la inmigración ilegal al país.

Recientemente, el presidente emitió un llamado a los líderes de la examen, Leonel Fernández de Fuerza del Pueblo y Danilo Medina del Partido Dominicano de Liberación (PLD), de modo que juntos abordarían el tema de la inmigración haitiana y buscan soluciones. Esto constituye una señal arreglado, ya que el Jefe de Estado nunca ha sido excluyente, y por otra parte, los líderes de la examen fueron gobernantes que aplicaron políticas de migración.

Con este llamado del presidente, el problema de la inmigración haitiana ilegal puede abordarse a nivel doméstico, involucrando sectores políticos en la búsqueda de una posibilidad. Esto es especialmente importante ahora, ya que es trascendental que haya personas que coincidan con las organizaciones internacionales y que buscan permitir que los haitianos residan ilegalmente en el país. Tal postura se expresa cuando se hacen declaraciones sugiriendo, por ejemplo, que se deben tomar medidas para permitir que las mujeres y niños embarazadas en situaciones irregulares permanezcan en división dominicano.

En un proscenio tan desfavorable para el país, es necesario que las medidas se sigan adoptando como se ha hecho hasta ahora, siempre respetando y protegiendo la condición humana en el momento de las deportaciones. Pero nunca podemos tolerar permitir que los inmigrantes ilegales permanezcan en el país.

Estas medidas implican protocolos aplicados no solo en la República Dominicana, sino que asimismo se aplican, por ejemplo, en países como Estados Unidos, que asimismo repatrian a los haitianos en situaciones irregulares en su división. Recientemente, el representante del gobierno de los Estados Unidos en el país dijo que su nación está adoptando medidas y está haciendo lo difícil de evitar que las personas migren ilegalmente a los Estados Unidos.

Por lo tanto, si Estados Unidos adopta una política de migración de esa naturaleza, ¿por qué los dominicanos no pueden hacer lo mismo? Esa política está actual en los Estados Unidos, Canadá y otros países que deberían ser responsables del problema haitiano. Sin requisa, la comunidad internacional ha entregado la espalda a este problema, cuando el enfoque correcto sería apoyar todas las medidas adoptadas por el Presidente de la República para frenar la inmigración ilegal y regular la presencia haitiana en el país.

Además, otros sectores que se benefician de la inmigración haitiana ilegal se han pronunciado sutilmente a través de intermediarios para presionar contra la aprobación de la ley que regula y establece mayores consecuencias para el tráfico ilícito de personas, tal como se presenta al Congreso Nacional por el Presidente de la República a través del asesor justo de la rama ejecutiva.

Estos empresarios que se oponen a la acogida de medidas de esa naturaleza; Evidentemente, indagación acorazar su hacienda. Son hombres de negocios que tienen una postura antidominicana y anti-country, y sus nombres deben publicarse. Aquellos que se oponen a él deben establecerlo por escrito para que haya un registro de quiénes son y para que permanezca ilustración en la historia. En el futuro, sus nietos dirán: «Mi abuelo, o mi bisabuelo, fue un traidor contra la patria porque este problema que tenemos ahora», dirán: «Fue un producto, en parte, de mi abuelo, mi bisabuelo o quien sea».

Por lo tanto, al igual que en una ocasión se publicó la letanía de evasores de impuestos, asimismo debe publicarse la letanía de empresarios que se oponen a la aprobación de la ley contra el tráfico ilícito de personas.

Sin circunscripción a dudas, esta estancia legislativa debe aprobarse exactamente como es, ya que es una visión clara confrontar el problema de migración haitiano. Si se implementa, tal vez no sea la panacea, pero contribuirá a ganar grandes soluciones para este problema.

Ciertamente, algunos sectores pueden ser menos beneficiados por la aprobación, pero la justicia es la regla, y nunca podemos permitir la excepción de lo que es ilegal o irregular.

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Por Odelis Matos
Abogado y doble electoral