
Nueva York, (ef) .- María Isabel Salvador, representante peculiar de las Naciones Unidas para Haití, expresó su preocupación por los potenciales aumentos en las deportaciones de los haitianos de los Estados Unidos, particularmente bajo políticas influenciadas por la agencia Trump. Hablando desde la sede de la ONU en Nueva York, Salvador enfatizó que los derechos humanos deben seguir siendo una prioridad, advirtiendo que las personas deportadas corren el peligro de regresar a condiciones extremadamente inestables e inestables.
Con más de 700,000 haitianos que viven en los Estados Unidos, principalmente en Florida y partes de Massachusetts, hay temores crecientes adentro de la comunidad. La retórica antiinmigrante pasada, como afirmaciones infundadas hechas por Donald Trump en Springfield, Massachusetts, ha alimentado el estigma y la ansiedad.
Haití continúa enfrentando una crisis humanitaria y de seguridad más profunda, empeorada desde principios de 2023. Salvador incluso señaló la posibilidad de que Estados Unidos pueda designar pandillas haitianas como organizaciones terroristas extranjeras, un movimiento ya realizado contra varios grupos mexicanos y latinoamericanos.
