Santo Domingo. En un día emotivo, la Fundación Vargas Almonte (Funva) proyectó el miércoles el documental «My Breasts, My Greatey», con el objetivo de crear conciencia sobre la dura existencia que enfrenta millones de mujeres en el mundo que sufren de gigantomastia.
El documental, preparado por un equipo de profesionales de Funva, rastreo sensibilizar a la sociedad y, de modo particular, a los actores del sistema de seguridad social, para incluir la operación de corrección de esta condición en el catálogo de servicios médicos.
Durante la Ley, el Presidente de Funva, el Dr. Orlando Vargas Almonte, enfatizó la aprieto de no reservar esfuerzos para mejorar y dignificar la vida de la mujer dominicana. “Debo confesar que he vivido en mi propia carne el sufrimiento de miles de mujeres dominicanas con esta condición y que el sistema les niega la posibilidad de arrostrar una vida con calidad. Este tema de Gigantomastia presenta una tortura constante a quienes la sufren; Es hora de que tomemos medidas para mejorar la vida de las mujeres «, dijo Vargas Almonte en su discurso.
Al evento asistieron representantes destacados del sistema de seguridad social, médicos, maestros universitarios, comunicadores y periodistas, entre otros, que compartieron preocupaciones y esperanzas sobre la inclusión de este procedimiento en los beneficios de vigor ofrecidos a la población. Además, se presentaron estadísticas alarmantes que resaltan la magnitud del problema: se estima que millones de mujeres en el mundo viven con esta condición, que afectan no solo su vigor física, sino igualmente su aceptablemente emocional y su calidad de vida.
La proyección de «my senos, mi prueba» se posiciona como un llamado urgente a las autoridades y la sociedad para rastrear la gigantomastia como un problema de vigor y humanidad, promoviendo así las políticas públicas que facilitan el ataque a los tratamientos y cirugías que pueden devolver a estas mujeres las mujeres. Posibilidad de proceder sin dolor ni estigmatización.
Con este tesina audiovisual, Funva reafirma su compromiso con la defensa de los derechos y la dignidad de la mujer dominicana, abogando por un sistema de vigor más inclusivo y sensible a las micción específicas de los afectados por esta afección.
