Miami.-La inexperiencia de los ingenieros y diseñadores de Red Bull afectó a sus pilotos en 2024, Sergio ‘Checo’ Pérez y Max Verstappen, al límite que el coche se volvió muy difícil de conducir, dijo el que fuera director técnico de la escudería, Adrian Newey, esto en una entrevista publicada por Auto Motor und Sport.

En una charla uno a uno, con el periodista Michael Schmidt, Adrian Newey, quien anunció su salida de Red Bull en mayo antaño del Gran Premio de Miami y meses a posteriori fue firmado por Aston Martin, habló abiertamente de los problemas que, desde allá pudo ver en el mejora del RB20 y que las personas que se quedaron a cargo no supieron solucionar e incluso empeoraron y eso perjudicó, en principio, al piloto mexicano Checo Pérez y luego, incluso, hizo inmanejable el monoplaza para el tetracampeón del mundo Max Verstappen.

“Obviamente parte de eso fueron McLaren y Ferrari además desarrollando sus carros y haciendo muy buen trabajo en desarrollar sus coches.

“Creo que Red Bull, por lo que puede ver, el coche de 2024 y las últimas etapas del 2023 además, diría que además empezó a convertirse en más difícil de conducir.

Y por supuesto, eso le acomodaba a Max, pudo manejar eso, él se adaptaba, o podía no estar cómodo, pero podía manejarlo.

Checo no podía. Así que además en 2023 empezamos a ver más diferencia en rendimiento entre coequiperos, Max y Checo. “Esto se prolongó hasta la primera parte de 2024, pero el coche aún era lo suficientemente rápido como para poder afrontarlo”.

Verstappen

— Logros
Max Verstappen, quien luego de percibir siete de las primera 10 carreras de 2024, tuvo una sequía de triunfos de 10 Grandes Premios en donde sólo subió cuatro veces al podio. En su momento culpó devaluación calidad del coche.