La protesta convocada por la opositora María Corina Machado para el 9 de enero podría convertirse en un hecho determinante para el régimen de Nicolás Maduro.

Según el analista político Raniero Cassoni, la combinación de una manifestación masiva con un descontento oculto en las Fuerzas Armadas podría suscitar una desestabilización significativa para el gobierno.

“Dentro de las Fuerzas Armadas hay vocación de querer cambio, de querer transformación”, dijo Cassoni, subrayando que este malestar, sumado a la presión ciudadana en las calles, podría representar un desafío sin precedentes para Maduro.

El régimen ha intensificado la militarización en los últimos días, una señal de preocupación sobre el futuro. Para Cassoni, esto refleja las tensiones internas que enfrenta el gobierno. “Si realmente María Corina Machado y Edmundo González no estuvieran generando esta tensión internamente y no fuera importante para Nicolás Maduro, no tendría la militarización que ha tenido en los últimos días en Venezuela”, explicó.

Además, Maduro ha admitido públicamente la posibilidad de traición interiormente de su círculo íntimo, reforzando las especulaciones sobre una fractura en su coalición y las Fuerzas Armadas. Según Cassoni, “existen sobradas razones para que Nicolás Maduro tenga hoy este mecanismo de represión en las calles, porque sabe que no tiene una unidad monolítica de las Fuerzas Armadas”.

El analista todavía destacó que la presentación de Edmundo González el próximo 10 de enero podría ser un punto de inflexión. La capacidad de la concurso para ayudar la presión en las calles y suscitar apoyo internacional será crucial en los próximos días.

Con Venezuela en plena tensión política y social, esta protesta podría convertirse en un catalizador de cambios significativos en el país.