Santo Domingo. – Robinson Canó compartió sus reflexiones sobre las diferencias entre la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) y la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM), basándose en su experiencia nuevo con los Diablos Rojos del México y su contemporáneo billete en la serie semifinal de la LIDOM.
Te puede interesar: Carlos Beltrán es notorio regente común de P.R. para el Clásico Mundial 2026
“La ventaja de jugar en México es que el calendario es más cómodo. Por ejemplo, juegas cuatro días en la misma ciudad, luego descansas y puedes prepararte mejor para los partidos. Eso te ayuda a mantener un buen ritmo y poner buenos números”, explicó Canó.
Por el contrario, el dominicano señaló que LIDOM presenta mayores desafíos físicos correcto a los constantes viajes. “Aquí, por ejemplo, sales de San Pedro a las 11:30 de la mañana, llegas a Santiago a las 3 de la tarde y, tras un breve descanso, estás listo para jugar. No hay tiempo para recuperarse. Esta liga es mucho más exigente físicamente, con menos tiempo para descansar”, añadió.
Canó destacó la intensidad y el nivel competitivo de LIDOM, afirmando que es una faja más enfocada en el pitcheo que en el bautismo, lo que la hace especialmente desafiante. “Le mando bendiciones a todo aquel que pueda batear en esta liga porque es muy difícil”, concluyó.
El exjugador de Grandes Ligas igualmente expresó su agradecimiento por estar nuevamente en el béisbol dominicano tras un tiempo de recuperación por una agravio sufrida en la temporada con los Diablos Rojos, donde conquistó el campeonato en 2024.

