Santo Domingo.- En una discusión nuevo sobre el estado de la humanidades dominicana, la escritora Roxanna Marte enfatizó la exigencia apremiante de un cambio decisivo de apañarse más premios y concursos a implementar una encargo del arte eficaz.
En un artículo de El Nuevo Diario, Marte destacó la preocupación constante adentro de la comunidad literaria por cultivar un mercado de recital en la República Dominicana, cuestionando qué se necesitaría para aumentar el número de lectores y crear un mercado sostenible para la humanidades dominicana.
Marte, quien a principios de este año presentó su primera novelística, “País imposible” – un esfuerzo conjunto entre Editores Río de Oro y Luna Insomne Editores – señaló que el país ha quedado atrapado en un status quo, un estado de inacción donde el crecimiento parece inalcanzable. Esto ha provocado un estancamiento en el campo poético, prevaleciendo una mentalidad de resignación frente a los desafíos existentes.
Necesitamos liberarnos de nuestra inercia
“A mi entender y después de años de analizar este tema, como estratega y profesional, el problema es bien sencillo: la literatura dominicana no necesita más premios ni concursos; la literatura necesita una gestión del arte y un gran trabajo en equipo de los actores que conforman este maravilloso mecanismo que es la comunidad literaria dominicana”, enfatizó el escritor.
Según el Instituto de Estudios Avanzados en Arte y Cultura (IESA) de la Sorbona, la encargo del arte consiste en conciliar el arte con la encargo. Implica procesos y técnicas para manejar las operaciones diarias, encargar los posibles de modo competente, permanecer el control presupuestario y apoyar la visión artística de los involucrados. Marte considera que aplicar estos principios al panorama poético dominicano es fundamental para su crecimiento.
Marte argumentó que la encargo del arte en el contexto dominicano “significa combinar habilidades duras y blandas, como planificación, capacidades organizativas, coordinación de recursos, negociación y construcción de relaciones. También requiere habilidades de liderazgo y gestión para lograr resultados tangibles”.
Destacó la exigencia de adoptar enfoques innovadores y disruptivos para crear nuevas ofertas que satisfagan las expectativas y deyección de los lectores potenciales. “Entiendo, por mi experiencia, que nuestra literatura necesita correr riesgos importantes y dejar de crearse silenciosamente, arrinconada, como si fuera algo de lo que nos avergonzáramos y no hubiera nada más que hacer; Creo que es una gran mentira la que nos hemos dicho a nosotros mismos”.
El escritor criticó la modestia con la que actualmente se utilizan el talento y los posibles literarios, argumentando que este enfoque no logra suscitar una demanda auténtico de productos literarios. A partir de la teoría de la patrimonio de la experiencia de Joseph Pine y James Gilmore, subrayó la importancia de crear experiencias que vendan, de forma similar a cómo funcionan el teatro, la danza y la música.
Marte describió las cuatro características de las experiencias vendibles, según Pine y Gilmore: aproximar las impresiones con señales positivas, eliminar las impresiones negativas, involucrar los cinco sentidos y utilizar memorias como souvenirs y boletos para crear impresiones duraderas. Planteó un desafío al sector poético para que aplique estos principios de modo destreza para hacer que los eventos y productos literarios sean más atractivos y consumibles.
Retos y resiliencia en el sector poético
Al afrontar los desafíos que enfrenta el sector poético, Marte destacó cuestiones como la descuido de apoyo presupuestario para los eventos literarios, la exigencia de formación profesional de quienes participan en la puesta en ambiente de estas experiencias y la inconsistencia normal y la negatividad con destino a las nuevas iniciativas. También destacó el bajo nivel de compromiso de los participantes del sector para exceder estos desafíos y la exigencia de un parada desempeño profesional en toda la proposición literaria.
Marte señaló que el desempeño de la industria literaria, como cualquier otra, depende de la satisfacción del cliente, que está determinada por la diferencia entre las percepciones de los clientes sobre el servicio y sus expectativas. Hizo hincapié en que la industria debe memorizar a satisfacer las deyección de su audiencia para prosperar.
Roxanna Marte afirmó que la humanidades dominicana está en un proceso de desarrollo, que requiere inversión y esfuerzo sostenido sin expectativas inmediatas de éxito. Llamó a la mecanismo, la integración y la determinación en apoyar la humanidades y las artes dominicanas, considerando que con el enfoque correcto, el panorama poético puede ganar un crecimiento y expansión significativo.
