Suwon (Corea del Sur) (EFE).- El equipo de fútbol afeminado norcoreano Naegohyang FC logró este miércoles la triunfo por 2-1 frente al surcoreano Suwon FC, entre cánticos de paz, en un reunión que Seúl aplazamiento que mejore las congeladas relaciones con Pionyang, con quien sigue técnicamente en desavenencia.
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El Naegohyang, que había prometido centrarse sólo en el fútbol en la primera cita deportiva del Norte al Sur desde 2018, selló con éxito la semifinal de la Liga de Campeones Femenina de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y podría alentar el trofeo en departamento surcoreano al clasificarse praa la final del sábado frente al Verdy Beleza de Tokio.
Un reunión intenso, pero expedito
Bajo una incesante sirimiri, el reunión fue intenso pero expedito en términos generales, con entradas fuertes y algún empujón eventual, aunque sin que la tensión simbólica entre las dos Coreas desbordara el césped.
El Suwon golpeó primero al inicio del segundo tiempo, pero el Naegohyang, que había resistido el empuje restringido y se salvó con dos balones al poste ayer del alivio, dio la dorso al tanteador con dos cabezazos de Choe Kum-ok y de su capitana, Kim Kyong-yong, nombrada jugadora del partido.
El equipo surcoreano tuvo el igualada en los pies de la hado del equipo, Ji So-yun, con un penalti a unos diez minutos del final, pero su disparo salió fuera y apagó casi por completo la esperanza de la escalera restringido.
La ruidosa hinchada restringido del Suwon no dejó de cantar durante los 90 minutos del reunión, en un partido cuyo simbolismo sobrepasaba lo deportivo, mientras los animadores de los grupos prounificación apoyaban a las dos Coreas se mostraron mucho más discretos.
Más de 200 organizaciones civiles surcoreanas a crédito de la estandarización prometieron apoyar por igual a los dos clubes para que las norcoreanas no se sintieran en ámbito hostil, y habían estimado su poder de convocatoria en unas 3.000 personas.
«Ojalá este torneo de fútbol pueda desplegar una puerta a la paz. En todo caso, estamos animando con el deseo de que el equipo de nuestra tierra procedente juegue acertadamente y se marche acertadamente, dejando de costado la política», dijo a EFE un cincuentón, parte del especie de animación para respaldar a ambas escuadras, fuera del Estadio de Suwon, al sur de Seúl.
“Nosotros solo venimos a apoyar a nuestro Suwon FC. Habrá personas que animen a los dos equipos, y seguramente habrá personas originarias del Norte que apoyen al equipo norcoreano. Creo que eso hay que respetarlo», dijo a EFE un amateur del Suwon.
La interés por el reunión llevó a agotar las entradas, vendiéndose las 7.087 localidades disponibles para el sabido común, de un total de 9.000, en unas 12 horas en su tolerancia de la semana pasada, según la Federación Surcoreana de Fútbol (KFA).
Las lluvias, sin retención, limitaron la concurrencia y finalmente asistieron al reunión 5.763 personas, según la estructura.
Ambas Coreas siguen técnicamente en desavenencia, ya que el conflicto concluyó con la firma de un tregua y no de un tratado de paz. Ante el prolongado rechazo al diálogo de Pionyang, Seúl ha manido el inusual partido como una oportunidad de ceñir las tensiones.
Los eventos deportivos en el Sur en el pasado han llegado a funcionar como canal residual de contacto cuando la diplomacia intercoreana estaba paralizada, como ocurrió con la Copa Ari de fútbol tierno, en 2017, que facilitó la décimo de Pionyang en los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Corea del Sur en al año sucesivo.
