Ronald Acuña Jr. es un hombre de palabra, y una corona en el Clásico Mundial de Béisbol no va a cambiar eso.
Antes del inicio del Clásico pasado, se conoció que el dominicano Juan Soto y el cañonero venezolano de los Bravos hicieron una puesta en torno al altercado entre ambas selecciones que concluyó la grado de grupos del evento, disputado en el loanDepot park de Miami.
El lucha era claro: El perdedor tendría que usar la camiseta del rival.
Dominicana fue el vencedor del esperado altercado, el 11 de marzo pasado, con pizarra de 7-5 sobre Venezuela. Soto se fue de 4-2 con un jonrón y dos empujadas, mientras que Acuña se fue en blanco en tres ocasiones, aunque negoció dos boletos y anotó dos veces.
Claro, a posteriori de eso, Venezuela no volvió a perder hasta coronarse campeón del certamen por primera vez, venciendo a Estados Unidos en la final, mientras que los dominicanos cayeron frente a los estadounidenses en las semifinales.
Entonces, fiel a su palabra, Acuña llegó con los colores de Dominicana al Truist Park el viernes, para el comienzo de temporada de los Bravos frente a los Reales, aunque no con el uniforme que todos esperaban.
El venezolano vistió una camiseta estilo de baloncesto con “Dominicana” en el pecho, yuxtapuesto al número 22 de Soto.
De cierta forma, y aun con el título de Venezuela, se podría opinar que Soto fue quien rio de postrer.
