Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader anunció el sedición de las medidas preventivas en la decano parte de República Dominicana luego de que el huracán Melissa se alejara del país, permitiendo que las condiciones vuelvan gradualmente a la normalidad. Sólo cuatro provincias (Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia) permanecen bajo alerta roja, ya que continúan enfrentando riesgos asociados con los mercadería indirectos del huracán.

Acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña, Abinader destacó que la vivientes eléctrica se ha mantenido estable en 98%, asegurando la continuidad de los servicios esenciales y acelerando los esfuerzos de recuperación. Agradeció a los ciudadanos por su cooperación y cumplimiento de los protocolos de seguridad, lo que ayudó a minimizar los daños. Los servicios de agua potable se están restableciendo mediante esfuerzos coordinados entre el INAPA y la CAASD, aunque los pronósticos aún indican lluvias dispersas en algunas zonas. El presidente todavía prometió apoyo a las familias vulnerables y a los trabajadores informales afectados por la tormenta.

Según el director normal del COE, Juan Manuel Méndez, la alerta roja se mantiene válido para las cuatro provincias del sur, mientras que 13 provincias y el Distrito Nacional se encuentran en alerta amarilla y otras 13 en alerta verde. En las zonas de alerta roja, las actividades laborales y escolares permanecen suspendidas, mientras que otras provincias podrán reanudar sus operaciones normales bajo lineamientos de los Ministerios de Educación, Administración Pública y Trabajo.

Los informes preliminares de daños muestran 735 viviendas afectadas y 3.765 personas desplazadas, cuatro refugios que aún albergan a 77 personas y 48 comunidades aisladas por las inundaciones. Además, 51 sistemas de agua fueron afectados, dejando sin servicio a más de 540.000 usuarios, y varias carreteras, puentes y caminos rurales sufrieron daños que ahora están siendo reparados por el Ministerio de Obras Públicas.